Xicoténcatl
(1521)

Xicoténcatl Axayacatzin o " El joven ", nació en la ciudad de Tlaxcala; hijo del capitán general del ejército tlaxcalteca, Xicoténcatl Huehuetl o " El viejo ", en fecha que se ignora. En 1519 era ya un joven aguerrido y resuelto, que junto con su padre se opuso a que los españoles de Hernán Cortés pasaran por tierras tlaxcaltecas, a la conquista de Tenochtitlán. Su padre era entonces de avanzada edad, senador de la República de Tlaxcala, tributaria del imperio azteca de Moctezuma II, y de una inteligencia clara y filosófica. El viejo estuvo en desacuerdo con los demás senadores, que considerándose sojuzgados por Moctezuma, veían en la ayuda que dieran a los españoles para dominar al imperio azteca, una manera de salvarse del yugo que los Mexica les habían impuesto.

Xicoténcatl El viejo sabía que su pueblo pasaría así, dando ayuda al poderoso extranjero, sólo de un suave yugo, el Azteca, a otro desconocido, el español, que podría ser aún peor. Por ello optó, con el grupo que le fue adicto, por prohibir a los españoles el paso por tierras tlaxcaltecas, y entregó el mando del ejército a su hijo, Xicoténcatl Axayacatzin. El 5 de septiembre de 1519, el joven Xicoténcatl, al frente del poderoso ejército tlaxcalteca, se opuso al paso de los españoles por un sitio cercano a la ciudad de Tlaxcala. Sus soldados forzaron, en enconada lucha, las trincheras españolas, para luchar cuerpo a cuerpo con los invasores, y por un momento se creyó que la victoria sería de ellos.

Pero por la noche de ese día se retiraron del campo de batalla, asustados por las nuevas armas españolas y sus caballos, los capitanes aliados de los tlaxcaltecas de los vecinos señoríos de Ocoteculco y Tepetiopac; y al día siguiente, los tlaxcaltecas solos no pudieron resistir ya la nueva embestida de los españoles, a quienes auxiliaban los Zempoaltecas y Totonacos, viéndose obligados a parlamentar con Cortés. El senado de Tlaxcala aceptó alojar a los españoles en su ciudad, y aliarse con ellos, proporcionándole hombres, vituallas y armas para proseguir su viaje hacia Tenochtitlán, cooperando a la toma de la gran ciudad imperial.

Xicoténcatl, El joven, recibió órdenes entonces del propio senado, de que al frente de su ejército acompañara a Cortés, en su expedición hacia Tenochtitlán, mientras Cortés fue alojado en el palacio mismo de Xicoténcatl El viejo, donde el conquistador estableció su cuartel general, durante ese mes de septiembre de 1519. El senador tlaxcalteca se sometió desde entonces, impotente ya para luchar contra ningún enemigo; en 1522 el padre Juan Díaz lo bautizó, con el nombre de Vicente, el cual murió poco después. Pero su hijo, indomable, preparó un plan de rebeldía.

Al frente del ejército tlaxcalteca acompaño, como le habían ordenado, a Cortés en su viaje a la ciudad de México; pero se propuso no colaborar con el conquistador hispano. Este, sin embargo, se dio cuenta de su actitud, y en abril de 1521 le retiró el mando de su gente, asentándose en Texcoco, donde estableció su cuartel, para dirigir desde allí la invasión de Tenochtitlán. Cortés dividió sus fuerzas en tres columnas, de las cuales entregó el mando de una a Pedro de Alvarado, otra a Cristóbal de Olid y la tercera a Gonzalo de Sandoval, guardándose él el mando de la armada o flotilla de 13 bergantines, cada uno con un capitán y trece soldados, además de los marinos que los condujeran.

En esos días desertó de Texcoco el joven Xicoténcatl, quien no quería luchar como aliado de los conquistadores españoles, aún habiendo sido sojuzgado su pueblo por lo Mexica, por lo que tampoco quiso presentarse a Cuauhtémoc para ofrecerle sus servicios. Al saber de la huida del general tlaxcalteca, Cortés mando en su persecución al oficial Alonso de Ojeda, quien le dio alcance a principios de mayo, haciéndolo prisionero para ahorcarlo en un árbol.