TOMÁS MEJÍA
[1820-1867]
General conservador

Nació el 17 de septiembre de 1820 en Tierra Blanca, Guanajuato, siendo hijo de Cristóbal Mejía, indio puro y de María Martina, mestiza. Casó en primeras nupcias en Pinal de Amoles, Querétaro, con Carlota Durán, originaria del rancho del Plátano. Sentó plaza como alférez, en las milicias nacionales, el 17 de noviembre de 1841, haciendo al principio una rápida carrera ascendente en las armas, aunque luego tardó mucho en alcanzar los grados superiores del ejército conservador. Luchó en la persecución de los indios bárbaros, de 1842 a 1844, y con el mismo grado de alférez, concurrió en 1846 a la defensa de Monterrey, atacada por los norteamericanos, y al combate de La Angostura, contra ellos, en 1847.

En esa última acción de armas, se encontró en la famosa carga de caballería de los dragones mexicanos contra los invasores, que huyeron a la hacienda de Buenavista. En 1857 se distinguió en la toma de Querétaro, contra los liberales, y al año siguiente fue ascendido a general efectivo, como premio a la pericia y valor que desplegara en la toma de Tampico. El 11 de abril de 1859 fue ascendido a general de división, por los servicios distinguidos que prestó durante el sitio de la ciudad de México, que estaba en poder de los conservadores. Atacó luego al general Santos Degollado, en Tacubaya, plaza que estaba defendida por Leonardo Márquez; y en el mes de octubre, la plaza volvió a ser atacada por los liberales, tocando entonces a Mejía defender la garita de San Cosme.

Durante la intervención francesa y el imperio de Maximiliano, Mejía siguió militando dentro del partido conservador, y le tocó acompañar al archiduque y al mariscal de los ejércitos imperiales, Miramón, al sitio de Querétaro, en que el imperio se jugó su última carta. Al ser aprehendido juntamente con aquéllos, por ser el único general que encontraron fue fusilado en el Cerro de las Campanas, el 19 de junio de 1867, por los soldados de Mariano Escobedo, junto con Maximiliano y Miramón.