PORFIRIO DÍAZ
[1830-1915]
Presidente de la República

Nació el 15 de septiembre de 1830, en la ciudad de Oaxaca, como hijo de don José Díaz y doña Petronila Mori de Díaz. Huérfano de padre a los tres años de edad, fue educado por su madre, quien lo destinaba a la carrera eclesiástica, por lo que estudió cinco años en el Seminario oaxaqueño. En 1843, no sintiendo el niño vocación sacerdotal, por propia iniciativa dejó el Seminario y pasó al Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, para seguir la carrera de derecho, que no pudo terminar por diversos reveses económicos que sufrió la familia. Desde 1852 tuvo que trabajar en los más humildes menesteres, ejerciendo los oficios de zapatero y carpintero.

En 1854 se empleó como bibliotecario en el Instituto, donde más tarde logró dar las cátedras de derecho natural y de gentes, pudiendo reanudar con esa ayuda sus estudios, hasta concluir la carrera de abogado. En 1855 se preparaba para presentar su examen profesional, cuando se produjo la Revolución de Ayutla, en la que Díaz tomo las armas, uniéndose en la Mixteca al general José María Herrera. Así inició su carrera militar, en la que alcanzó rápidos ascensos, pues el 22 de diciembre de 1856 era capitán de infantería de la Guardia Nacional.

El 7 de abril de 1858, fue nombrado jefe político de Tehuantepec, siendo combatidos en ese medio hostil los liberales, a quienes Díaz pertenecía. El 22 de julio del mismo año, fue ascendido a comandante de batallón; el 6 de julio de 1859 a coronel de la Guardia, y a coronel efectivo el 25 de noviembre del mismo año. El 10 de enero de 1860 salió de Tehuantepec con el propósito de recuperar Oaxaca para los liberales, siendo herido en una pierna, el 5 de agosto, en la hacienda de San Luis, cercana a Oaxaca, ciudad que pudo ser tomada también, al día siguiente.

En 1861, Díaz fue elegido diputado federal por el distrito de Ocotlán, Oaxaca, y el 28 de agosto de ese año se le ascendió a general de brigada. En los años de la intervención francesa en México, tomó parte en numerosas acciones de guerra contra el invasor, siendo reconocido como general de brigada efectivo, el 29 de mayo de 1863. Prisionero de los invasores, se fugó y se presentó al gobierno de Juárez, quien lo nombró jefe del Cuerpo de Ejército del Centro, el 30 de julio del mismo año, y de la Línea de Oriente, el 22 de septiembre siguiente.

En abril de 1867 tomó a la ciudad de Puebla, con 4,000 hombres, marchando luego sobre la de México, que estaba en poder de los conservadores. La sitió, del 13 de abril al 21 de julio, en que logró tomarla, para entregarla al presidente Juárez. En 1871, Díaz se pronunció contra la reelección de Juárez, adhiriéndose al Plan de la Noria; pero fracasado tal movimiento y fallecido Juárez, Díaz se amnistió, para volver a levantarse en armas, el 10 de enero de 1876, ante la reelección de Lerdo de Tejada, adhiriéndose al Plan de Tuxtepec, que logró triunfar.

Por tal motivo asumió la presidencia de la República, por primera vez, del 23 de noviembre al 11 de diciembre del mismo año; siendo desde entonces presidente de México, en sucesivas reelecciones, por 11 veces, con ligeras interrupciones, al principio de su estadía en la presidencia, en los períodos de Manuel González y algún otro presidente. Terminó su décimo mandato el 30 de noviembre de 1910, y disputó entonces la presidencia a don Francisco I. Madero, postulado por la oposición y quien reunió el mayor número de votos, pero cuyo sufragio fue conculcado por Díaz.

Por lo tanto, volvió a tomar posesión del poder, por undécima vez, del primero de diciembre de 1910 al 25 de mayo de 1911, en que fue depuesto por la Revolución, teniendo que renunciar y ausentarse del país. Se embarcó en el puerto de Veracruz, en el vapor "Jpiranga", días después de su renuncia presidencial, para ir a radicar a París, Francia, donde vivió sus últimos años. En esa ciudad murió, el 2 de julio de 1915, siendo sepultados sus restos en el cementerio del Pere Lachaise, donde aún se encuentran.