PEDRO ASCENCIO
[-1821]
Caudillo insurgente

Nació en Acuitlapan o Tlatlaya, Estado de Guerrero, en fecha que se ignora. Era de raza indígena pura y su nombre el de Pedro de la Ascensión Alquisiras, que los insurgentes convirtieron en Pedro Ascencio. Además de español, hablaba las lenguas indígenas tlahuica, mazahua y otomí. Ingresó como soldado en las filas insurgentes, al parecer desde 1810, y don José María Rayón, en 1811, lo nombró capitán de caballería, poniendo a sus órdenes 50 hombres de esa arma. Pedro Ascencio encontró ocultos en una barranca algunos fusiles, con los que armó a sus indios, presentándose poco después a don Vicente Guerrero, a quien acompañó desde entonces.

Su incontenible bravura lo hizo rápidamente famoso, aun en las filas de sus enemigos, los realistas. Y cuando la revolución de Independencia parecía que iba a ser sofocada para siempre, en 1820, Ascencio se fortificó en el cerro de la Galeta, del cual salía a incursionar por Taxco e Iguala, causando grandes estragos a los realistas. Su valor, su constancia y la fe inquebrantable en la causa que sostenía, le hicieron entonces célebre. En ese mismo año, una de las más memorables acciones de guerra que tuvo, fue la de Santa Rita, en la que mostró tanto valor, sangre fría y sobre todo tanta pericia militar, que dejó asombrados a los soldados realistas.

El mismo Iturbide lo tomó muy en serio, y se propuso vencerlo, para lo cual fue decididamente a su encuentro; sin embargo, Ascencio lo derrotó en el Cerro de San Vicente. Por fin, en 1821, un español llamado Francisco Aguirre logró derrotarlo, en el asalto de Tetecala, matando a Ascencio, el 3 de junio de 1821. La cabeza le fue cercenada y en la punta de una lanza, en triunfo, la llevaron a Cuernavaca, para exhibirla como sangriento trofeo. El comandante Huber la mandó colocar en un paraje público, con la leyenda que decía: "Cabeza de Pedro Ascencio".