MELCHOR OCAMPO
[1814-18611
Reformador

Nació el 6 de enero de 1814 en la hacienda de Pateo, Michoacán, propiedad de la rica hacendada doña Francisca Javiera Tapia, quien fue su madrina, pues los padres de Ocampo trabajaban para ella. Inició sus estudios primarios en Tlalpujahua, con el padre Mas, hermano de don Ignacio Alas, el famoso abogado con quien más tarde viviría en la ciudad de México, y los terminó en Maravatío, bajo la dirección del padre Imitola. Como perdiera a su padre siendo niño, siguió bajo el cuidado de su madrina, quien en 1824 lo envió a Valladolid, hoy Morelia, a que hiciera estudios preparatorios en el Colegio Seminario de esa población.

Terminados dichos estudios, madrina y ahijado pasaron a la ciudad de México, hospedándose en la casa del licenciado Ignacio Alas, para que Melchor siguiera la carrera de jurisprudencia, desde ese año de 1831, hasta que recibió su título. Su madrina murió, dejándole algunos bienes de fortuna. Pero no litigó entonces, ya que se desencantó de que para ejercer tal profesión, hacían más falta las "mañas e intrigas, que el saber y la justicia". Por lo que se consagró al estudio de las ciencias físicas y naturales, haciendo, para completar su saber, un viaje a Europa, en 1840.

Producto de ese viaje fue su libro Viaje de un mexicano a Europa, en el que dejó consagradas muchas y muy curiosas observaciones de la vida social, política y literaria de París. De regreso a Michoacán, se entregó a la políticas figurando como diputado al Congreso de la Unión y luego como gobernador de Michoacán, de 1846 a 1347. Más tarde, en el régimen presidencial del general Mariano Arista, ocupó los puestos de senador y secretario de Hacienda. Nuevamente fue elegido gobernador de Michoacán, puesto que tuvo que dejar, por el pronunciamiento de Jalisco que llevó a Santa Anna a la presidencias instaurando la dictadura.

Por esa época fue desterrado; viajó a los Estados Unidos, donde trató a Juárez, a Arriaga, a Cepeda Peraza, a Arrioja, a Mata y a otros liberales, con los que formó la Junta Revolucionaria, que promovió y ayudó a los pronunciamientos que hicieron caer a Santa Anna. La revolución de Ayutla, de Alvarez y Comonfort, fue el principal de esos levantamientos, del cual derivó la permanencia de los liberales en el poder. El general Juan Alvarez dio la Secretaría de Relaciones a Ocampo, en su Gabinete, pero sólo desempeñó ese puesto 15 días, por no aceptar la política conciliatoria que Alvarez trataba de llevar, en favor del general Ignacio Comonfort.

Se retiró entonces a la vida privadas en su hacienda de Pomoca, fracción de la antigua de Pateo, y se dedicó a mejorar la vida de la región y de sus habitantes. Sin embargos le eligieron diputado al Congreso Constituyente, en donde formó parte de la comisión redactora de la Constitución. Al surgir el licenciado Benito Juárez como presidente, Ocampo lo acompañó como uno de sus ministros, a Guanajuato y Guadalajara, donde salvó a Juárez de ser asesinado, después a Colima y Manzanillo, embarcando rumbo a Panamá, para sentar su gobierno en Veracruz. Allí estuvo el gobierno de Juárez los tres años que duró la guerra de Reforma.

En ese lugar se expidieron también las famosas Leyes de Reforma, que separaron la Iglesia del Estado, de cuya redacción fue autor Melchor Ocampo, así como de su espíritu reformador. Esas leyes crearon también el matrimonio civil, idea de Ocampo. En enero de 1861 entró con Juárez a la ciudad de México; pero se retiró otra vez a su hacienda de Pomoca. Lo sacaron de ella los conservadores, siendo aprehendido por Lindoro Cajiga, quien lo llevó ante Leonardo Márquez y Félix Zuloaga. Éstos lo mandaron fusilar, sin formación de causa, en Tepeji del Río o Caltengo, del Estado de México, el 3 de junio de 1861.