MARIANO MATAMOROS
[1770-18141]
Caudillo insurgente

Nació en agosto de 1770 en la ciudad de México, y su partida de bautismo fue registrada el 15 de ese mes, en el templo de Santa Catarina. Debe haber hecho sus estudios en la misma ciudad, hasta recibirse de sacerdote. En 1810, al estallar la guerra de Independencia, era cura de la parroquia de jantetelco, en Morelos. Sufrió vejaciones del gobierno español, que lo tachó de conspirador y adicto a los insurgentes, habiéndolo encarcelado. Logró fugarse de la prisión, y el 16 de diciembre de 1811 se presentó al generalísimo Morelos en Izúcar, llamado ahora en su honor de Matamoros, solicitando ser admitido en filas.

Lo aceptó inmediatamente Morelos, dándole el grado de coronel; le encomendó que formara su propio cuerpo de ejército, y pronto organizó Matamoros un gran contingente de tropa armada, pues era muy estimado en todos los lugares. Con el tiempo habría de llegar a ser "el brazo derecho de Morelos", según la expresión de éste. Morelos, acompañado de Hermenegildo Galeana, Matamoros y Nicolás Bravo, entró a Cuautla, que era ya fortificada, el 9 de febrero; desde entonces dirigió las obras de la plaza, cuya defensa se apresuro, pues se supo del avance de Calleja a esa ciudad, frente a la cual se presentó el 18 de febrero, en que empezó el sitió de 72 días, único en la historia.

El 19 entraron los realistas, furiosos, hasta la posición de San Diego, y muchos insurgentes huyeron, gritando que Galeana, que defendía ese punto, había sido vencido; entonces fue cuando un niño, llamado Narciso Mendoza, disparó un cañón que había quedado abandonado, contra las tropas realistas, a las que hizo retroceder. Matamoros llegó entonces a ese lugar, en donde restableció el orden y prosiguió la defensa. Tocó luego al cura defender la plazuela de Buenavista, la que mantuvo libre de realistas, hasta que fue comisionado para que saliera a conseguir víveres, ya que las provisiones escaseaban dentro de Cuautla.

Matamoros salió con Bravo en abril, y pudo conseguir en Ocuilco una considerable cantidad de subsistencias; se trasladaron ambos caudillos a la barranca de Tlayacac, desde donde avisaron a Morelos que en la mañana del día 27 introducirían a la ciudad sitiada el convoy con provisiones. Ese día, Matamoros y Miguel Bravo atacaron las líneas realistas, por Amelcingo y el barranco de La Hedionda, pero fueron rechazados y tuvieron que retirarse a sus posiciones de Tlayacac. Fue entonces cuando Morelos pensó en serio romper el sitio, lo cual logró hacer hasta el 2 de mayo siguiente, con grandes pérdidas pero sin quedar vencidos.

De allí marcharon los insurgentes a la campaña de Oaxaca, en la que correspondió a Matamoros ocupar el convento de Santo Domingo, convertido en fuerte por los realistas. Siguieron a Chiapas, en donde Matamoros derrotó al realista Lambrini, por lo cual le otorgó Morelos, el 28 de mayo, el grado de teniente general. El 16 de agosto siguiente, Matamoros derrotó a los españoles en San Agustín del Palmar, matándoles 250 soldados y haciéndoles 400 prisioneros. Después de la derrota que Iturbide infligiera a Morelos, en Valladolid y las lomas de Santa María, a fines de 1813, Morelos se detuvo en Chupio, donde logró reunir algunos dispersos, y prosiguió su marcha hasta la hacienda de Puruarán, a 22 leguas de Valladolid.

En ese lugar se reunieron Ramón y Rafael Rayón, con las pocas tropas que les quedaban, después de los descalabros de Jerécuaro y Santiaguito. Resuelto el español Llano a terminar la campaña con un golpe decisivo, el 13 de diciembre de 1813 salió de Valladolid hacia Tacámbaro y el 3 de enero de 1814 se dirigió hacia Puruarán, acampando en la mañana del 5 cerca de las posiciones que defendía Matamoros. Morelos se retiró con su escolta a la hacienda de Santa Lucía, distante algunas leguas de la de Puruarán; el realista Llano atacó y arrolló a los insurgentes. Entre los prisioneros quedó el mismo Matamoros, que fue llevado a Valladolid, donde se le fusiló el 3 de febrero del mismo año de 1814, en el portal de la plaza.