MANUEL OROZCO Y BERRA
[1816-1881]
Historiador y arqueólogo

Nació el 8 de junio de 1816 en la ciudad de México, estudió en el Colegio de Minería, recibiendo el título de ingeniero topógrafo. Pasó en 1847 a la ciudad de Puebla, a estudiar en el Seminario de esa ciudad, donde logró titularse de abogado. Por esos años, se inició en el cultivo de las letras, ensayando el periodismo con su hermano Fernando, el novelista. Radicado en México a partir de 1851, desempeñó diversos empleos, entre otros, por su erudición y con la ayuda de don José Fernando Ramírez, el de director del Archivo General de la Nación.

Tomó además, a su cargo, importantes comisiones científicas, como la de formar una carta geográfica del Valle de México; paleografiar los primitivos libros de actas del Cabildo; intervenir en la entrega de bibliotecas de las comunidades religiosas suprimidas; dictar cátedras de historia y geografía. En 1857 fue nombrado ministro de Fomento, dentro del gobierno liberal, ocupando después un sitial en la Suprema Corte de Justicia. Al sobrevenir la intervención francesa, contra la que protestara airadamente, se vio obligado a permanecer en la capital al ser tomada por los invasores, se rehusó a ser miembro de la Junta de Notables que nombraron.

Urgido por la pobreza, aceptó más tarde servir al imperio de Maximiliano; lo hizo en puestos relacionados con su profesión y cultura, al margen de la política. Alcanzó así señaladas distinciones siendo nombrado consejero de Estado. Derrotado Maximiliano de Habsburgo, Orozco y Berra estuvo en prisión por dos meses, pero sus relevantes méritos lo libertaron, siendo llamado a la Sociedad de Geografía y Estadística y a la Academia de Literatura y Ciencias. En ese tiempo escribió su obra maestra: Historia antigua y de la conquista de México.

Desde su mocedad se había dedicado Orozco y Berra a la investigación histórica, especializándose en la historia primitiva. Guiado por su amigo y maestro, don José Fernando Ramírez, ahondó en la arqueología, dedicándose a descifrar jeroglíficos, a leer la escritura de las piedras, a buscar el sentido de los códices, auxiliándose, para todo esto, con los viejos cronistas, con los filólogos misioneros, los historiadores y lingüistas contemporáneos. Su Historia antigua y de la conquista de México fue publicada en 4 volúmenes de 1880 a 1881.

Dicha obra se divide en cuatro partes: La civilización, El hombre prehistórico, Historia antigua y La conquista. Digno complemento de ella hubiera sido la Historia de la dominación española en México, que Orozco y Berra empezó a escribir, llegando hasta la expulsión de los jesuitas; pero que no llegó a terminar, por haber fallecido. Esto acaeció el 27 de enero de 1881, en la ciudad de México, cuando su Historia antigua y de la conquista de México se imprimía, por orden del gobierno de la nación, que adoptó tal acuerdo como un homenaje.

Otras obras suyas, entre las publicadas, pues dejó algunas inéditas, son: Diccionario Universal de Historia y Geografía, en el que de modo sobresaliente coIaboró, y cuyo Apéndice, en tres volúmenes, es obra suya (1855.56); Noticia histórica de la conjuración del marqués del, Valle (1853); Geografía de las lenguas y carta etnogrática de México (1867); Materiales para una cartografía mexicana (1871) y Estudio de cronología mexicana, publicado al frente de la crónica de Alvarado Tezozómoc.