LUCAS BALDERAS
[1797-1847]
Defensor de la patria

Nació el 18 de octubre de 1797 en San Miguel el Grande, Guanajuato. Su familia era muy pobres por lo que de niño tuvo que aprender un oficio para ganarse la vida. Muy joven llegó a la ciudad de México, donde se empleó en una sastrería, que el español Manuel Alcalde tenía en 1815, en la calle de San Francisco; allí trabajó poco tiempos pues se alistó en el batallón realista Fieles de Fernando VII, en el cual sirvió hasta 1820. Al consumarse la Independencia, al año siguiente, se dio de alta en las milicias cívicas, como artillero, ascendiendo muy pronto, por su valor y pericia en el empleo de esa arma, a capitán.

En 1828 tomó parte en el pronunciamiento de La Acordada, que realizaron los generales Múzquiz, Filisola y Gómez Pedraza; pero después contribuyó a sofocar el tumulto de El Parián. Se alistó a poco en las tropas que salieron rumbo al puerto de Tampico, a batir al español Barradas, que realizaba una expedición punitiva, con el fin de recuperar a la Nueva España. En 1847, con el grado de coronel, pudo haberse retirado del ejército, pues tenía 50 años de edad; pero deseoso de defender a México contra la invasión norteamericana, al frente del batallón de artillería Mina, de la Guardia Nacional, tomó parte en la campaña del Valle de México, al lado del general Antonio León, contra los norteamericanos.

En la batalla del Molino del Rey, el 8 de septiembre de ese año, hizo una salida con sus valientes soldados, para contener al enemigo; pero recibió una herida de bala en el vientre, a consecuencia de la cual murió ese mismo día. Sus últimas palabras fueron:

"Pobre patria mía". El 6 de mayo de 1853, por decreto del presidente López de Santa Anna, fue declarado coronel de artillería permanente, siendo inscrito su nombre entre los que murieron por la patria. Una calle de la ciudad de México lleva su nombre.