JUAN ESCUTIA
[1827-1847]
Niño héroe

Nació el 22 de febrero de 1827, en Tepic, Nayarit, ignorándose quiénes fueron sus padres, pues en el Colegio Militar no existía expediente suyo, ya que era sólo alumno irregular, presentándose algunos días antes de su muerte en Chapultepec, siendo admitido como agregado a la Escuela Militar, mientras podía tramitar su debido ingreso.

Estando Juan Francisco Escutia haciendo guardia en el edificio del Colegio Militar, la mañana del 13 de septiembre de 1847, al ver que irrumpían a él los invasores norteamericanos, por las rampas de acceso hacia el Castillo, les presentó resistencia, disparando sobre ellos su rifle. Como los invasores siguieran avanzando, se replegó y vio una bandera mexicana, perteneciente a alguno de los varios cuerpos de la Guardia Nacional que defendían el Castillo, y para evitar que la insignia patria cayera en manos del enemigo, se envolvió en ella y saltó a las rocas.

Su cuerpo rodó pendiente abajo, envuelto en la bandera que había salvado de que cayera en manos del enemigo, muriendo antes que dejarla al alcance del invasor. Tenía 20 años de edad, y era un joven robusto y animado. Su cuerpo fue encontrado, despeñado y todavía envuelto en la bandera de su patria. En 1952, como los restos de sus compañeros niños de heroicidad, los suyos fueron objeto del homenaje encendido de todo él pueblo mexicano, en imponente ceremonia que se efectuó en el Palacio Nacional y en la plaza principal de la ciudad de México.

Las urnas de cristal y de plata, en las que fueron puestos los restos de los Niños Héroes, sobre armones de artillería y cubiertas con la bandera nacional, fueron llevados por las calles de México, entre escoltas militares vestidas de gala y a los marciales acordes de las bandas de música, hasta su destino final, en el Monumento a los Niños Héroes, que se levanta majestuoso en el Bosque de Chapultepec frente al Castillo.