JUAN DE LA BARRERA
[1828-18471]
Joven héroe

Nació el 26 de junio de 1828 en la ciudad de México. Era hijo del general de división, artillero, don Faustino de la Barrera, fundador de la fábrica de pólvora de Santa Fe, y de la señora doña Dolores Valenzuela, hija del oidor del virrey. Tuvo 23 hermanos, entre ellos Francisco, que después de alcanzar el grado de coronel en el ejército, siguió la carrera eclesiástica; y el general Faustino de la Barrera. Contaba apenas doce años de edad, cuando en 1842 fue admitido gracias a la posición de su padre en el Colegio Militar, aunque no tenía la edad requerida.

Hizo con verdadero empeño su carrera, con muy buenas calificaciones en sus estudios, que le gustaban mucho. Pronto, por su conducta en la asonada conocida como el Plan de Regeneración Política, obtuvo el grado de subteniente de artillería, y al salir del colegio fue destinado al Batallón de Zapadores, ya que sus preferencias eran hacia la construcción militar y la ingeniería. Pero no estuvo satisfecho con tal situación, ya que deseaba seguir estudiando, para "ser un oficial verdaderamente científico", por lo que hizo una solicitud para que se le permitiera estudiar por su cuenta, dejando el servicio.

En su petición decía lo siguiente: .... . desde que abracé la carrera gloriosa de las armas, me propuse seguirla en la clase facultativa; por esta razón. . . V.E. tuvo la bondad de conferírmelo para el cuerpo en que me hallo, en el cual creí poder conseguir mi objeto.

ya estoy desengañado de que no he de poder sacar todo el aprovechamiento que necesito para realizar mis miras, en razón de que hace largo tiempo que lo recargado del servicio de las armas, como que sólo algunas horas cada dos días dejo de estar de guardia, me impide tener toda la dedicación necesaria al estudio, debiendo manifestar, igualmente, que por la misma causa se han suspendido las lecciones de matemáticas que diariamente me daba una maestra particular". Y enseguida insertaba sus peticiones:

 

"... deseando por lo mismo hacer mi carrera en la Plana Mayor General, he decidido impetrar de la magnanimidad de V.E., la gracia de que se digne concederme licencia por el tiempo necesario para que, dedicándome exclusivamente al estudio, sin las distracciones del servicio activo del Cuerpo, pueda lograr por este medio ser un oficial facultativo..." No consiguió lo que quería; pero en cambio, al saberse de la . amenaza norteamericana a la capital de la República, se le concedió regresar al Colegio Militar y ayudar en la construcción de sus fortificaciones de defensa.

Con el grado de teniente de zapadores, De la Barrera se dedicó a forzar los alrededores del bosque, para lo cual construyó un hornabeque y dos medios baluartes, trabados por una cortina, casi frente a la entrada del bosque, por la parte Sur, junto a la actual glorieta de entrada, en donde empezaba el camino que iba a La Condesa y se unían las calzadas de Tacubaya y Chapultepec. Al acercarse el enemigo, fue encargado de la defensa de ese punto, quedándose con algunos soldados, con las baterías que el general Monterde, director del Colegio Militar, colocara, dejándolas al cuidado del joven teniente, de 19 años de edad.

El general norteamericano Quitman ocupaba La Condesa, frente a las ligeras fortificaciones que había construido De la Barrera, y sobre ellas cargó el 13 de septiembre de 1847, con tina andanada de proyectiles. Juan de la Barrera defendió el punto a su cargo, hasta que las balas enemigas segaron su vida; quedó muerto en la primera fortificación militar que había construido cuya defensa le encargaran, en una guerra tan seria como fue la invasión americana.