FRANCISCO ZARCO
[1829-1869]
Político e historiador

Nació el 4 de diciembre de 1829, en la ciudad de Durango, donde cursó la escuela primaria. Logró, aunque con grandes sacrificios, una buena educación literaria. Desde muy joven se mostró como escritor de importancia y empuje, orador de encendidas ideas y hábil disertación. Adquirió tanta fama desde su primera juventud, con tales virtudes, que cuando el gobierno de la República ocupó la capital de Querétaro, por estar en la ciudad de México los norteamericanos, en 1847, el ministro don Luis de la Rosa, llamó a Zarco, que no cumplía aún los 20 años, para que desempeñara un importante puesto en el ministerio.

Cumpliendo tal cargo, asombró en alguna ocasión a los hombres del gobierno, con su habilidad para disertar y denotar a sus opositores, en una discusión que sostuvo con Gómez Pedraza. Poco después pasó Zarco a la ciudad de México; en la capital comenzó a escribir en los periódicos, artículos de combate. Escribió en El Siglo XIX, del que llegó a ser redactor en jefe y donde hizo una labor política muy notable, que los historiadores consideran como necesaria para la realización de la Reforma; escribió también en El Demócrata y fundó un periódico propio, Las Cosquillas, que se hizo muy popular, por ser combativo y festivo.

En 1854 resultó electo diputado al Congreso General, por Yucatán. En 1856 se disolvió la conocida Academia de San Juan de Letrán, en vísperas de la Reforma, y los escritores de valía fundaron el Liceo Hidalgo, para agruparse, en el cual destacó como impulsor Zarco. Por su parte, los escritores más jóvenes se congregaron en el Liceo Mexicano. En ese año fue elegido Zarco al Congreso Constituyente, del que habría de ser uno de sus principales sostenes y su historiador. Ignacio Manuel Altamirano, que encabezaba a los escritores jóvenes de entonces (Marcos Arróniz, Florencio M. del Castillo, Juan Díaz Covarrubias, José Rivera y Rio, etc.), iba con ellos a las galerías del congreso, para aplaudir los elocuentes discursos de Francisco Zarco, de Melchor Ocampo, de Ignacio Ramírez y de Ponciano Arriaga.

En tal Congreso, Zarco no solamente luchó con tenacidad por los principios liberales sino resultó ser uno de los campeones de la Constitución, que escribió y publicó interesantes reseñas de las memorables sesiones, hasta formar la historia completa de esa época, como documento histórico de derecho constitucional muy importante. En 1857 publicó en forma de libro esas reseñas del Congreso, en una copiosa obra que tituló: Historia del Congreso Extraordinario Constituyente. Después del golpe de Estado de Comonfort, Zarco permaneció oculto en la ciudad de México, publicando una hoja que se llamaba Boletín clandestino y un folleto sobre Los asesinatos de Tacubaya. Descubierto por la policia de Zuloaga, fue encarcelado y sometido a tratos inhumanos hasta el triunfo liberal.

En 1861 lo nombró Juárez ministro de Relaciones Exteriores y jefe del Gabinete. Renunció poco después a ambos cargos, volviendo a la dirección del periódico El Siglo XIX. Durante la intervención francesa, publicó en San Luis Potosí un periódico defensor de la República, que llamó La Independencia Mexicana y otro en Saltillo, llamado La Acción. Emigró a los Estados Unidos de Norteamérica, y allí organizó un Club Republicano, escribiendo diversos trabajos para defender la causa de México. Al triunfo de la República, regresó al país, fungiendo otra Vez como diputado. Murió en la ciudad de México, el 29 de diciembre de 1869. El Congreso de la Nación lo declaró Benemérito de la Patria.