FRANCISCO BULNES
[1847-1924]
Político e historiador

Nació el 4 de octubre de 1847 en la ciudad de México. Hizo brillantes estudios en la Escuela de Minería, donde obtuvo el título de ingeniero civil y de minas. En 1874 marchó al Japón, formando parte de la comisión científica que presidió el sabio Díaz Covarrublas; pero sus inclinaciones puramente intelectuales lo apartaron del ejercicio de su profesión. Poseyó desde muy temprano y, a enriquecerlos, se aplicó durante su existencia, sólidos y variados conocimientos científicos. Su culto por las matemáticas, que le enseñaron a raciocinar con claridad y exactitud, afirmó sus facultades de formidable dialéctico.

Era en esencia un pensador y un sociólogo. La cátedra, el periodismo y la política absorbieron casi por completo su actividad. En la tribuna del Congreso, en el que figuró ya como diputado o como senador, por espacio de tres décadas, fue el orador más potente de su época. En su papel de consultor de diversas secretarías de Estado, intervino en la redacción (le leyes bancarias y del Código de Minería. Sus polémicas en la prensa, al igual que sus discursos, tuvieron su momento de celebridad. Como escritor, si no muy correcto, era extraordinariamente original, personalísimo: gustaba de la paradoja, y poseía el arte de cultivarla.

Muy tarde se dio Bulnes a escribir libros, siendo el primero de ellos El porvenir de las naciones latinoamericanas, que publicó en 1899, exponiendo en él, como sociólogo, muy personales puntos de vista sobre los países del Continente Americano. Luego estudió los orígenes del México contemporáneo, en una serie de libros que fueron: La guerra de independencia: Hidalgo-Iturbide (1910); Las grandes mentiras de nuestra Historia: La Nación y el Ejército en las guerras extranjeras (1904); El verdadero Juárez y la verdad sobre la intervención y el imperio (1904); Juárez y las revoluciones de Ayutla y de Reforma (1905).

Como era un escéptico y un destructor, según sus críticos, su amor a la verdad le gustaba, pero le impedía caer a veces en la pasión y en el sofisma; por lo que en todas sus obras crítico-históricas, sus puntos de vista son muy originales, pero no se conforman con el de la historia, oficialmente aceptada como valedera. Sus postreros libros fueron: The whole truth about Mexico, publicado en 1916, y El verdadera Díaz, que apareció en 1920, éste muy discutido por los revolucionarios de 1910. En la ancianidad, aún se batía bizarramente en la prensa, como lo muestran sus campañas de El Universal y la selección póstuma de sus principales artículos de prensa, publicados en 1927 conforme al título de Los grandes problemas de México.

Murió en la ciudad de México, el 22 de septiembre de 1924.