Revolución

Agitación antirreeleccionista

 

Al principiar el siglo XX la situación moral del país empezó a ser insoportable. Los trabajadores sufrían malos tratos y vejaciones. La clase obrera comenzó a organizarse bajo la dirección de valerosos conductores, como los hermanos Flores Magón. Los salarios eran muy bajos y estallaron huelgas en Cananea (1906) y Río Blanco (1907) que fueron reprimidas con ferocidad. Periodistas e intelectuales que denunciaron abusos e injusticias fueron encarcelados. Fue fundado el partido democrático que proclamó la candidatura del general Bernardo Reyes. Sus dirigentes fueron encarcelados. Don Francisco I. Madero escribió el libro La Sucesión Presidencial y fundó el Partido Antirreeleccionista.

 

 

Plan de San Luis

Don Porfirio no supo comprender la grandeza de Madero ni el supremo acierto que significaba la solución gradual que proponía. Señaló como candidato para la vicepresidencia a don Ramón Corral. El pueblo no acepto a Corral. Madero fue detenido y logró escaparse. Proclamó el Plan de San Luis declarando nulas las elecciones de Porfirio Díaz y Ramón Corral, reclamando la restauración de la Constitución de 1857 y estableciendo el principio de la no reelección. En Puebla fue muerto Aquiles Serdán. El 20 de noviembre de 1910 había sido señalado para dar principio a la acción revolucionaria. A partir del momento en que se supo que iba a hacer una reelección más, fue creándose un ambiente revolucionario que se hizo más denso cuando don Porfirio desafió al pueblo imponiendo al vicepresidente.

 

 

Revolución Maderista

El 20 de noviembre de 1910 el país ardía por los cuatro costados. Un pueblo entero se levantaba espontáneamente con un fin perfectamente claro. El ejército federal, organizado y disciplinado, no pudo contener aquella ola popular. Una serie de victorias saludó al año de 1911. Las principales ciudades de la República empezaron a caer en poder de los revolucionarios. Don Porfirio renunció y abandonó el país el 26 de mayo de 1911. Madero, elegido presidente después de breve interinidad de don Francisco León de la Barra, cometió el error de considerar que las circunstancias de su gobierno eran iguales a las de 1909. Su lema Sufragio Efectivo, no Reelección, era un llamado al pueblo para cumplir su deber político, medio indispensable para resolver los demás problemas.

 

 

El Presidente Madero

Francisco I. Madero era un idealista, no la persona que la situación requería. Su debilidad de carácter le inducía a dejarse llevar por sus allegados. Formó un gobierno de parientes y amigos personales, dejando fuera a sus mejores colaboradores en la hora de la lucha, que eran los hombres más inteligentes y fieles de ese momento. Los enemigos estaban fuertes y seguros y los amigos disgustados. Explotaron las aspiraciones sociales con Emiliano Zapata, creador del agrarismo, bajo el clásico lema: "la tierra para quien la trabaja".

 

 

La Decena Trágica

Empezaba el año de 1913. Por doquier reinaba el descontento y la rebelión fomentaba en la mayoría de los casos por militares porfiristas. El general Félix Díaz, sobrino del dictador y el general Bernardo Reyes habían sido reducidos a prisión. El 9 de febrero se sublevó el general Mondragón y los puso en libertad. Empezó la Decena Trágica. La Ciudad de México vivió diez días bajo el terror en medio de la lucha entre porfiristas y maderistas. Los primeros sin ninguna probabilidad de triunfo tuvieron la victoria porque el mismo Madero, con su acostumbrada inocencia, otorgó el mando supremo de la ciudad al general Victoriano Huerta, militar porfirista.

 

 

Victoriano Huerta

En la conjura para derribar a Madero intervino el embajador de los Estados Unidos Henry Lane Wilson. Esta intervención fue fatal para Madero y el vicepresidente Pino Suárez. El Senado se alarmó ante la posibilidad de una intervención norteamericana. Pidió su renuncia al Presidente Madero. Negóse éste y esa noche, que era la del 18 de febrero de 1913, fue hecho prisionero junto con Pino Suárez. Al día siguiente el Congreso aceptó las renuncias no presentadas, proclamó presidente interino al licenciado Pedro Lascuráin, quien cedió el cargo a Victoriano Huerta. El 19 fue asesinado Gustavo A. Madero, hermano del presidente, y éste y Pino Suárez, la noche del 22 de febrero, por la guardia que los conducía a la penitenciaría. Se culpa de estos crímenes al general Victoriano Huerta.

 

 

Venustiano Carranza

La impresión causada en el país, por aquellos crímenes fue inmensa. La insurrección ardió, encontrando un caudillo en don Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, que desconoció al Presidente usurpador, invocó la ley fundamental de la República, declaró la necesidad de castigar los asesinatos cometidos y pidió su colaboración a los demás gobernadores. El ejército federal ocupó las poblaciones principales y las posiciones más estratégicas, pero las fuerzas revolucionarias tomaron la ofensiva y llevaron a su jefe hasta México, donde entro el 2 de agosto de 1914.

 

 

La Revolución Constitucionalista

La revolución carrancista por declaración de su jefe, se convirtió en revolución constitucionalista. En el decreto del 12 de diciembre de 1914 dispuso la redacción de " leyes, disposiciones y medidas encaminadas a dar satisfacción a las necesidades económicas del país efectuando las reformas para establecer un régimen que garantizase la igualdad de los mexicanos entre sí, leyes agrarias que favorecieran a la pequeña propiedad, leyes para mejorar la condición de los trabajadores, reforma de la ley electoral para garantizar la efectividad del sufragio, nuevas leyes de minas, petróleo, aguas y bosques para suprimir los monopolios y las reformas necesarias para garantizar la aplicación de la constitución ". Carranza luchaba por una nueva constitución.

 

 

Lucha por la tierra y la justicia social

Emiliano Zapata inició el movimiento agrarista de 1911. Pedía la tierra para quien la trabajara. Proclamó frente a Madero el Plan de Ayala y siguió luchando durante la revolución constitucionalista. Carranza reconoció el movimiento agrarista mediante la Ley de Restitución y Dotación de Ejidos del 6 de enero de 1915.

La lucha por la justicia social renació en 1912 con la creación de la Casa del Obrero Mundial. Se crearon los primeros sindicatos para lograr la reivindicación de los trabajadores. Carranza encontró en los obreros entusiastas colaboradores y acogió sus aspiraciones en el decreto del 12 de diciembre de 1914. Los obreros ayudaron a Carranza a combatir a Villa y su División del Norte.

 

 

Triunfo del constitucionalismo

La situación del país en los años de 1915 y 1916 era confusa. Villa dominaba el norte, Zapata el sur, y numerosos generales se separaron de Carranza quien abandonó la capital y se retiró Veracruz. Verdaderos bandidos pululaban por doquier, sembrando la destrucción, la ruina y el terror. Complicaba la situación la intervención constante de los Estados Unidos, los cuales ocuparon Veracruz bajo el gobierno de Huerta, invadieron el país para castigar una incursión de Villa por el sur de dicha nación y tenían en vilo a Carranza. Éste proseguía su labor organizadora. Recobró la supremacía política, consumó el triunfo de la revolución constitucionalista, mediante la convocatoria de un Congreso Constituyente expedido el 14 de septiembre de 1916. El congreso inició deliberaciones el 2 de diciembre del mismo año en Querétaro.

 

 

Constitución del 5 de febrero de 1917

Está orientada con criterio socialista. Sus progresos principales están contenidos en los artículos 27 y 123. El primero establece la propiedad del estado sobre suelo y subsuelo y señala las condiciones que deben reunir los ciudadanos para poseer bienes raíces; en el segundo se establecen los derechos de los trabajadores con un sentido progresista que ha sido admirado. La tierra, el agua y el petróleo fueron legalmente nacionalizados. El obrero, el campesino y el empleado adquirieron importantes derechos. Fueron ratificados los principios de la no reelección y educación obligatoria, gratuita y laica en el grado primario.

 

 

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