República Mexicana

 

República Mexicana

El 19 de marzo abdicó Iturbide. El Congreso inició sus deliberaciones y el 7 de abril aprobó una serie de proposiciones en las que se declaraba nula la coronación de Iturbide e ilegales todos los actos emanados de ella; se ordenaba su inmediata salida del país en un barco que el gobierno fletaría y se le designaba una pensión anual de $25,000 (que nunca le fueron pagados) por sus servicios anteriores con la condición de que fijara su residencia en Italia. Se anulaban el plan de Iguala, los Tratados de Córdoba, a fin de que el país quedara "en absoluta libertad para constituirse en la forma de gobierno que mejor le acomodase ". Al cerrarle todos los caminos a la monarquía se estaba proclamando la República.

 

 

Federalistas y centralistas

La República era un hecho, pero ¿cómo debía ser? Algunos diputados encabezados por fray Servando Teresa de Mier eran centralistas querían que todo el territorio mexicano fuese gobernado por un solo gobierno que residiría en la Ciudad de México, tomando como modelo a la República Francesa. Otros con Miguel Ramos Arizpe a la cabeza, querían que las provincias se constituyesen en estados, los cuales tendrían cada uno su gobierno, pero se federarían entre sí y el gobierno federal residiría en la Ciudad de México, capital de la República y se ocuparía de los asuntos comunes, como ocurría en los Estados Unidos de América. Entre ambos partidos se desencadenó una enconada lucha. Los dos partidos eran devotos de modelos teóricos que no respondían a la realidad mexicana.

 

 

Constitución de 1824

Se adoptó el régimen federalista el 16 de diciembre de 1823. La Constitución fue jurada el 4 de octubre de 1824. Dividía al país en 19 estados y cuatro territorios. Celebradas elecciones triunfaron Guadalupe Victoria como presidente y Nicolás Bravo como vicepresidente. Juraron sus cargos el 10 de octubre de 1824. La República quedó organizada y fue reconocida por varios países. Guadalupe Victoria gobernó los cuatro años que constituían el período presidencial. Siguieron las luchas políticas animadas por la masonería. La masonería es una sociedad secreta para propagar las ideas liberales y luchar contra la Iglesia Católica. Se dividía en dos ritos, el yorkino dirigido por Poinsett y el escocés encabezados por Nicolás Bravo. Los yorkinos trataban de asegurar la influencia norteamericana contrarrestando la española. Obtuvieron expulsar a los españoles en 1827 y desterrar al Ecuador a Nicolás bravo.

 

Abolición de la esclavitud

La Constitución de 1824 copió la de los Estados Unidos y la superó al consagrar la abolición de la esclavitud. Hidalgo y Morelos habían declarado abolida la esclavitud, pero como fueron vencidos, sus disposiciones quedaron sin efecto. Al acabar el período de Guadalupe Victoria fue elegido el licenciado Manuel Gómez Pedraza, pero no ejerció la presidencia porque Vicente Guerrero se sublevó para apoderarse de ella. En esos días desembarcó en Tampico el general español Isidro Barradas pretendiendo reconquistar México y fue vencido por Guerrero.

 

Años de confusión

Guerrero logró la presidencia rebelándose contra un presidente legalmente elegido. Su propio vicepresidente, Anastasio Bustamante, lo derrocó, lo hizo prisionero y pago a un italiano apellidado Picaluga para que lo asesinase. Contra Bustamante se pronunció Santa Anna que lo derrotó, lo arrojo del poder y del país. Santa Anna había hecho lo mismo con Iturbide, inició la rebelión que depuso a Gómez Pedraza para encumbrar a Guerrero, y repone a Gómez Pedraza que sólo ejerció el poder durante tres meses, tiempo que sirvió para celebrar nuevas elecciones en las que salió Santa Anna triunfante como presidente y Gómez Farías como vicepresidente.

 

 

Valentín Gómez Farías

Santa Anna es un personaje curioso. Ambicioso e intrigante no hay rebelión, pronunciamiento o conspiración en que no aparezca a partir de 1822. Cuando alcanza el poder por medios ilegales se ausenta de la capital y abandona el poder en manos del vicepresidente don Valentín Gómez Farías. Este había adoptado las ideas del individualismo liberal proclamadas por la Revolución Francesa; clausuró la antigua Real y Pontificia Universidad de México, fundando una serie de establecimientos docentes para sustituirla, e iniciar otra serie de medidas por las que es considerado como el precursor de la reforma.

 

 

Pérdida de Texas

Enterados de los planes de reforma de Gómez Farías, los conservadores, antiguos centralistas, acudieron alarmados ante Santa Anna, el cual en vez de asumir la presidencia se suma a un levantamiento conservador para derrocar a Gómez Farías. Santa Anna triunfa, restaura el centralismo y da un pretexto los texanos, entre los que abundaban los sajones, para reclamar su independencia. México se opuso a las pretensiones de Texas. Santa Anna salió a combatir a los rebeldes venciéndolos en toda la línea. Intempestivamente cayó prisionero de un modo extraño, y estando en poder del enemigo derrotado, ordenó a su ejército que abandonase el territorio de Texas, porque temía que lo matasen. El ejército obedeció. El Congreso accedió a la separación de Texas a petición de Santa Anna.

 

Guerra de los Pasteles

Santa Anna fue separado de la presidencia. En su lugar había sido electo Bustamante. Francia presentó una reclamación por los daños y perjuicios que habían causado las guerras a los ciudadanos franceses radicados en México. Pedía seis cientos mil pesos para indemnizar a los perjudicados. Bustamante se negó a pagar. Francia declaró la guerra a México. El gobierno mexicano organizó el ejército y puso al mando de él a Santa Anna que volvió a actuar torpemente. Como la prolongación de la guerra costaba más que el pago reclamado, se accedió a este y se restableció la paz. Se llamó la guerra de los pasteles porque una de las cuentas francesas era la de un pastelero que decía que le habían robado $60,000 pesos de pasteles.

 

 

Guerra con los Estados Unidos

El problema de Texas seguía en pie. Su separación no había sido más que un paso para su incorporación a los Estados Unidos. El tratado en el cual se accedió a la separación de Texas ponía la condición de que este territorio no sé agregase a los Estados Unidos. A algunos políticos poderosos de los Estados Unidos les interesaba la incorporación de Texas, porque sería un voto más a favor de la esclavitud de los negros, por la cual luchaban los estados del sur frente a los del norte. Fue elegido en los Estados Unidos para presidente Polk, furibundo esclavista, quien resolvió la anexión de Texas y mandó un ejército a ocupar este territorio. El ejército norteamericano invadió nuestro territorio iniciando una guerra injusta.

 

 

Batalla de la Angostura

Era presidente José Joaquín Herrera, uno de los sucesores que Santa Anna tuvo en las cuatro veces que abandonó el poder, a su capricho. El presidente Herrera puso al frente del ejército preparado para combatir a los invasores del norte, al general Paredes Arrillaga; éste utilizó esa fuerza para apoderarse de la presidencia. Esta traición dejó sólo frente al enemigo al general Arista. El ejército mexicano fue vencido en Palo Alto y Resaca de Guerrero. Abandonó Matamoros y Monterrey. Santa Anna fue nombrado otra vez presidente, tomó el mando del ejército y trabó la batalla de La Angostura, favorable a nuestras fuerzas. Santa Anna incomprensiblemente en lugar de perseguir y acabar al enemigo lo dejó reponerse y abandonó el campo de batalla. Otro ejército yanqui tomó Tampico, Veracruz y derrotó a Santa Anna en la batalla de Cerro Gordo y llegaron al Valle de México a mediados de 1847.

 

 

Héroes inolvidables

Estaba perdido el territorio y estaba a punto de ser perdido el honor, cuando el general Anaya defendió el convento de Churubusco el día 20 de agosto, rechazando al enemigo mientras tuvo municiones. Derrotado por el general Twiggs, éste preguntó dónde estaba el parque, a lo que Anaya respondió: "si hubiera habido parque, no estaría usted aquí ". El 8 de septiembre el general León y el coronel Balderas lucharon con tanto heroísmo en el Molino del Rey, que sólo pasando sobre sus cadáveres pudieron los invasores hacerse dueños de la posición. En día 13 murió con casi todo su batallón de San Blas, al pie del Castillo de Chapultepec, el coronel Xicoténcatl.

 

Niños Héroes de Chapultepec

 

Aniquilado el Batallón de San Blas, la defensa del Castillo de Chapultepec quedó a cargo de los Cadetes del H. Colegio Militar, adolescentes de 13 a 18 años, que habían jurado ofrendar a la patria su vida cuando fuera necesario. He aquí los nombres de Los Niños Héroes, que dieron en aquella jornada del 13 de septiembre de 1847, su vida juvenil por la patria: Juan Escutia, Juan de la Barrera, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Agustín Melgar y Vicente Suárez. Escutia se envolvió con la bandera y se lanzó de lo alto de la muralla, muriendo a sus pies, abrazado al lábaro patrio. Comenzaron las negociaciones de paz y se firmó el tratado de Guadalupe, por el cual recibió México 15 millones de dólares y perdió más de la mitad de su territorio.

 

 

El presidente de los tristes destinos

El presidente de México en 1847 era el hombre que no gobernó ni dejó gobernar al país durante más de 30 años, general Antonio López de Santa Anna, quien huyó del país y estuvo cinco años fuera de la República. Regresó a hacerse cargo de la presidencia, llamado por sus amigos que habían hecho dimitir al presidente Mariano Arista. Santa Anna tomó posesión el 17 de marzo de 1853. Instaló una dictadura cruel y grotesca. Adornábase con vestimentas reales y tomó el título de "Alteza Serenísima". Su última felonía fue vender a los Estados Unidos el territorio de la Mesilla. En 1854 el coronel Villarreal, secundado por el general Juan Álvarez y el coronel Ignacio Comonfort, proclamaron el plan de Ayutla en el que se destituía a Santa Anna, se nombraba presidente provisional al general Álvarez y se ordenaba convocar a un Congreso Constituyente.

 

 

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