La Conquista

Hernán Cortés

 

Era natural de Medellín, Extremadura. Estudió en la Universidad de Salamanca pero quería ser militar y fue a Sevilla con la intención de alistarse en el ejército que iba a Italia. Un accidente le impidió salir y marchó a América, tomando parte en la conquista de Cuba. Cuando Diego de Velázquez lo designó para encabezar la expedición de la conquista de México, reunió rápidamente diez barcos, 500 soldados y salió de Santiago de Cuba el 1º de febrero de 1519. Siguiendo la ruta de Hernández de Córdoba y Grijalva llegó a Tabasco donde tuvo duras batallas con los indios.

 

Moctezuma II

Cuando llegaron los españoles Moctezuma Xocoyotzin reinaba en Tenochtitlán. Les envió espléndidos obsequios acompañados de la súplica de que le dejaran morir en su trono. Cortés quiso maniobrar los caballos y disparar los cañones delante de los embajadores de Moctezuma II. Los enviados dibujaron lo visto y explicaron los dibujos al emperador, recordándole la profecía de Quetzalcóatl. Moctezuma llamó a Netzahualpilli, rey de Texcoco y a los mayores sabios para consultarles si esos hombres serían los anunciados por Quetzalcóatl. Todos opinaron que sí.

 

Primer ayuntamiento

Moctezuma se asustó por la respuesta de Cortés que le expuso sus deseos de ir a saludarlo a México. Servían de intérpretes entre Cortés y los aztecas Jerónimo de Aguilar, español encontrado en Yucatán y una esclava que le regalaron los tabasqueños, doña Marina. Llegaron a San Juan del Ulúa el 21 de abril de 1519. Pasaron a la playa vecina donde fundaron la Villa Rica de la Veracruz. Tan pronto establecieron la ciudad, eligieron un ayuntamiento nombrando a Cortés Capitán General, y poniéndose a las órdenes inmediatas de Carlos V, al cual mandaron dos embajadores.

 

Destrucción de las naves

No todos los expedicionarios estuvieron conformes con la independencia respecto de Diego Velázquez. Un sobrino del gobernador de Cuba, Juan Velázquez de León y otros amigos de don Diego, estaban descontentos. Cortés aplicó castigos a los más rebeldes y para forzar la unión inutilizó las naves, haciendo imposible la vuelta a Cuba. El dilema estaba claro, vencer o morir. Los conquistadores siguieron adelante.

 

De Veracruz a Tlaxcala

De Veracruz pasaron a Cempoala, capital de los totonacas, pueblo que había ofrecido su amistad a cambio de que los ayudaran a liberarlos de los tributos de los aztecas. Cortés acudió gustos a hacer la alianza. Salió para Tlaxcala con 400 españoles y 1000 totonacas. Los tlaxcaltecas lo recibieron con las armas y riñó con ellos en fieras batallas. Los tlaxcaltecas acabaron por creer que aquellos hombres blancos eran dioses y aceptaron la alianza que Cortés les ofrecía.

 

La gran Tenochtitlán

Cortés era un hombre esforzado y con suerte, como al encontrar a Jerónimo de Aguilar, al adquirir a doña Marina y al hacer amistad con totonacas y tlaxcaltecas. Reforzando con los tlaxcaltecas se dirigió a México por Cholula. Recibió informes de que conspiraban contra él y atrayendo a los mejores guerreros cholultecas hizo matar a más de tres mil. Se dice que trató de impresionar a Moctezuma; éste recibió a Cortés en México, con los mayores agasajos. La ciudad causó admiración a los españoles.

 

Cortés y Moctezuma

Moctezuma acompañó a los conquistadores al alojamiento que se les destino, el palacio de Axayácatl. Encontraron gran cantidad de oro y joyas que fue repartida con permiso del emperador. Aztecas y españoles pelaron cerca de Veracruz, resultando muerto Juan de Escalante, gobernador de la región. Cortés se quejó a Moctezuma, condenó e hizo ejecutar a los jefes aztecas, se llevó al emperador al palacio de axayácatl y los tenía de rehenes.

 

Pánfilo de Narváez

Moctezuma quería que sus huéspedes y secuestradores se fueran. Sus correos le informaron que los barcos españoles habían llegado a Veracruz. Llamó a Cortés y le dijo: "toma estos regalos y más que te daré de despedida, porque ya puedes regresar a tu patria en unos barcos que acaban de venir". Cortés confirmó la noticia, preparó una tropa escogida y salió. En Cempoala se encontró con Pánfilo de Narváez, enviado por Diego Velázquez para aprehender a Cortés, y lo venció en una rápida batalla. Los soldados de Narváez se unieron a Cortés. Éste tomó prisionero a Narváez y finalmente lo envió España.

 

La Fiesta del Templo Mayor

Cortés dejó en México una guarnición al mando de Pedro de Alvarado. Era el mes de mayo de 1520. Se aproximaba la fiesta de Texcatlipoca. Moctezuma pidió permiso de celebrar la fiesta. Alvarado lo concedió a condición de que no hubiera sacrificios humanos, pero aquellos sacrificios eran la esencia de la fiesta. Alvarado observó a los tenochcas muy excitados, se alarmó y el día de la fiesta irrumpió en el templo dando muerte a muchos hombres. La ciudad se levantó en masa contra los invasores y millares de guerreros sitiaron el cuartel de Alvarado.

 

Cuitláhuac y Cuauhtémoc.

Cortés se enteró de los sucesos y regresó a México. Amonestó a Alvarado. Rogó a Moctezuma que mandase abrir los mercados. El monarca le respondió que no lo podía hacer puesto que estaba prisionero. Fue puesto en libertad su hermano Cuitláhuac, pero en cuanto se vio libre se puso al frente de la rebelión. Los aztecas arreciaron sus ataques y Cortés no vio otro medio de salvación que obligar a Moctezuma a que le hablase al pueblo. Cuauhtémoc echó en cara su debilidad a Moctezuma. Sus súbditos lo apedrearon y Moctezuma cayó herido, muriendo poco después.

 

La Noche Triste

La situación de los españoles se hizo insostenible. El 30 de junio resolvió Cortés salir de la ciudad aprovechando la noche. Españoles y tlaxcaltecas avanzaron hacia la calzada de Tacuba. Una anciana los descubrió y dio la alarma. Cuitláhuac ordenó atacarlos por tierra y agua. Más de la mitad del ejército invasor pereció. Se dice que Cortés lloró al pies de un árbol que se conservaba en Popotla. Los supervivientes se dirigieron a Tlaxcala. Los aztecas salieron y los alcanzaron en Otumba, donde se trabó famosa batalla. Se cernía la derrota sobre Cortés, cuando se lanzó sobre el general enemigo y lo mató, decidiendo la victoria.

 

Preparativos finales

Cortés llegó a Tlaxcala para restaurar sus pérdidas y preparar la acción decisiva sobre Tenochtitlán. Cuitláhuac y Cuauhtémoc hicieron un llamamiento a la unión de todos los pueblos indígenas para expulsar al enemigo. Hubo una epidemia de viruela en Tenochtitlán y murió en ella Cuitláhuac. Fue proclamado emperador Cuauhtémoc. Concentró sus fuerzas y el ánimo del pueblo azteca y de sus aliados para una guerra sin cuartel.

 

Supremo heroísmo

Al iniciarse el año de 1521, Cortés llegó a Texcoco con más de 500 españoles, varios miles de indios, y material para armar 13 bergantines. La lucha decisiva estuvo llena de heroísmo por ambas partes. En la batalla del 30 de junio, aniversario de La Noche Triste, Cortés arrojó al ataque todas sus fuerzas pero Cuauhtémoc multiplicándose en todas partes infligió a los sitiadores tal derrota, que el propio Cortés cayó prisionero y con dificultad pudo ser salvado. Cortés hubiera perdido muchas veces la vida si los aztecas hubieran querido tomarlo vivo para ofrendarlo a Huitzilopochtli.

 

El Águila que cae

En julio la situación de la ciudad se agravó. Cortés no cesaba de ofrecer la paz, pero los indomables aztecas estaban dispuestos a morir antes que rendirse. Apenas podían tenerse en pie, extenuados por la fatiga, el hambre y la peste. El 13 de agosto de 1521 comprendió Cuauhtémoc que era imposible salvar la ciudad y trató de huir para organizar la guerra en el campo. Fue descubierto y hecho prisionero. Al verse ante Cortés le dijo: "Capitán Malinche hice todo lo que pude para defender a los míos, hasta que cae prisionero. Ahora has de mí lo que quieras. Toma este puñal y mátame".

 

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