CÓDICE "K"

"Oh terráqueo, en las vísperas del Tercer Milenio, que el regocijo te habite y te instruya. Los Nueve Señores del Tiempo se dispusieron a darte el rostro del Ser de la Nueva Era que ha de venir. El Quinto Mundo, el de la Sexta Era de la Conciencia, no admitirá más humanidad que la galáctica. No habrá más tiempo para aprender en este planeta. Tu tiempo, Homo sapiens, se ha agotado. Sólo el conocimiento profundo podrá sacarte de ese caos donde te has metido. El Planeta Tierra, tu casa durante milenios, se ha cansado de tus flaquezas y de tus promesas. Ahora, el tiempo es cero. No habrá más condescendencia contigo. Ha llegado la hora de que pases a la cuarta dimensión y que deseches esta idea errónea de que el tiempo agoniza en ti. Has agotado tu tiempo sobre la Tierra. Sólo los elegidos vivirán a plenitud en la Nueva Era de Paz y Fraternidad Universal. Ninguna religión prevalecerá sobre el Conocimiento, todas sucumbirán. El camino de la fraternidad fue violentado por la mentira que tú eres, oh terráqueo. El nuevo Ser ha de ser íntegro por dentro y por fuera, haciendo que resuenen las energías cósmicas benefactoras, que provienen del Hunabku, el Dios Único de la Federación Intergaláctica.
No mancillarás más tu planeta. Tendrás que limpiar la Tierra de sus desechos, si quieres encontrar la paz que ha de perpetuar el Ser de la Nueva Era. El Mundo, ay de ti, terráqueo, jamás ha terminado, como siempre has pensado, pues no existe el Mundo, mas sí el Ciclo Temporal, por donde camina la Conciencia. El Ciclo Cristiano ya cumplió su destino y, ahora, dará lugar al Ciclo Ecuménico Pleno de Luz. El Nuevo Ser será galáctico e intercambiará informaciones con los demás seres del Cosmos. Por eso ¡Oh terráqueo!, pon atención a los misterios verdaderos de la Vida y de la Muerte, pues no volverá a ser posible que sigas ajustándote a ese calendario falso que utilizas. Si no te ajustas al tiempo correcto, caerás en las profundas cavernas de Xibalba. Solamente tú has de decidir. El nuevo tiempo exigirá un nuevo calendario. No escaparás del Nuevo Tiempo; el que huya, perecerá. La Nueva Humanidad será de paz y fraternidad, buscando formar parte del Todo, dejando atrás la idea de mundo. El Cosmos es uno solo, por ello todos forman parte del Todo.
El ajuste deberá ser hecho con el Nuevo Calendario Maya Galáctico que, en una primera instancia, podrá ser de Trece Lunas, de veintiocho días cada mes. La Nueva Era no seguirá siendo solar, sino Lunar, teniendo a la Mujer, la Madre, la Tierra, en una palabra, la percepción maya como centro del nuevo milenio. El tiempo y el espacio yang cederá espacio y tiempo al yin. Éste será el nuevo espacio -el de la mujer-, un espacio más tranquilo y más tierno. Los que no estuviesen dentro de esa concepción cósmica yin en la Nueva Era, difícilmente han de vencer.
Tu vivirás un tiempo de Juicio final, antes de que alcances el Nuevo Ciclo, que se iniciará en el día 21 de diciembre del 2012, del calendario gregoriano. Antes de eso, la Tierra y las Legiones de Guerreros Mayas han de limpiar el planeta de los espíritus menores y de la contaminación dejada por los seres humanos. Por eso, los terráqueos que adopten el nuevo orden han de ayudar en el embellecimiento de la Tierra mediante la concentración mental y la Nueva Conciencia. No deberás temer, oh terráqueo. El miedo no te ha de traer las energías necesarias a tu conocimiento. Has de desarrollar la mente de la Cuarta dimensión y de la Sexta Conciencia Cósmica. Nosotros, los Señores del Tiempo, regresaremos para ayudarte, pero la principal ayuda ha de venir de ti.
Este Códice K es apenas el inicio de lo que ha de venir. Muchos perderán sus vidas inútilmente, porque de inutilidades las construyeron. Otros serán recompensados en el Nuevo Tiempo, en el Tiempo Itzá, en el Tiempo Atlante, porque supieron comportanse con pureza y espiritualidad. No habrá lugar en el Nuevo Tiempo para el mundo material. El que tú ves hoy, terráqueo, es pura ilusión, por eso has de pasar por la agonía del fin de la Gran Ronda. El cambio exterior tendrá lugar únicamente con la transformación interior. La purificación ha de venir, y muchos perderán sus fuerzas vitales por haber colocado la materia en el ápice de sus vidas. El Nuevo Tiempo exigirá nuevos sacrificios para la purificación del planeta y de la humanidad. Nosotros, los Señores del Tiempo, somos también los Señores de la Noche, encargados de llevar hasta las mansiones de la penumbra a los desajustados con la Nueva Era. Si tú no llegas a alcanzar el don de convertirte en Cuerpo de Luz, vivirás en las Tinieblas o en otro planeta todavía más atrasado que éste, oh terráqueo.

Deberás abrir la mente al Tiempo Real, sólo así llegarás a la Cuarta Dimensión. La matemática maya es de cuarta dimensión y has de abrir las puertas de la percepción a los números cósmicos. El tiempo de la Mente Cósmica ya llegó y tú, oh terráqueo, no has entendido esto: El tiempo es mental; el espacio es físico. Si el calendario es un marcador de tiempo, entonces es un ajustador de la mente. Si adoras el calendario de Trece Lunas, el Tiempo Real Cósmico, todo será más simple: la puerta de entrada del Quinto mundo se abrirá para ti y recibirás ayuda de Pacal Votan, pero no te ilusiones, pues has de ayudarte mucho para alcanzar la gracia de seguir en el Nuevo tiempo. La puerta de entrada del Quinto Mundo se abrirá entre 1997 y 1998, el portal de la Cuarta Dimensión. Allí entrarás solamente si rechazas el falso calendario, pues éste no marca el tiempo cósmico ni tiempo alguno.
Abre tu mente, oh terráqueo, te encuentras al final del Gran Ciclo de veintiséis mil años. La Tierra recorrió todo el Zodíaco, mientras tu la manchabas; ensuciabas tu casa, la Tierra, con tus detritos, emponzoñándola de todas maneras. ¡Cuidado! Tú podrás ser eliminado por la Tierra, si la continúas mancillando, si ensucias la biosfera, como lo has venido haciendo desde hace tiempo.
Habrá grandes crisis en las instituciones mundiales y la materia será envilecida: antes del año 2012 el dinero desaparecerá tal y como lo conocemos, y grandes empresas sucumbirán para siempre. La Tierra ya ha entrado en la cuarta dimensión y, si tú no siguieres en esa dirección, perecerás. El planeta expulsará a aquel que no cumpla el destino cósmico. Las señales ya están llegando: cataclismos, terremotos, enfermedades incurables, virus mortales. La Tierra no te perdonará si no alcanzas el conocimiento cósmico. Por eso, terráqueo, eleva tu frecuencia hasta la Cuarta Dimensión, la frecuencia 13:260 del Tzolkin, trece meses, doscientos sesenta kins o soles, el fractal galáctico. Ésta es tu oportunidad de limpiar tu Casa y de hacer vibrar tu mente en la frecuencia galáctica y de la naturaleza.
La pacificación del que tú llamas mundo ha de venir solamente con tu auxilio. La profecía ya está en marcha desde 1993, pero su marcha es lenta. Entre 1996-97 se espera la pacificación del mundo, fecha en que será establecida la Nueva Espiritualidad Galáctico-Terrestre. Si hubiese cooperación, tú recibirás nuevamente tus dones, tus poderes, adormecidos por tu ganancia y estupidez.
Vamos a repetir: antes de llegar el año 2012 ha de terminar el dinero como tú lo usas hoy. Todos los caminos espirituales tenderán a converger y habrá cambios radicales en el planeta, que adquirirá su dimensión mental y todos se sintonizarán con la mente colectiva.
Terráqueo, estás a la orilla de la Verdad, basta que vibres en la frecuencia del Tzolkin de 13:20, los trece números mágicos, los veinte signos sagrados. El tiempo urge, oh terráqueo, has corrido para ganar la falsa moneda, ahora has de correr todavía más para salvar tu planeta y tu propia vida.

El Códice K trae ahora y siempre el vaticinio de varios Chilam Balam, aunque el principal sea Pacal Votan, el Grande. Atención, pues, terráqueo: un cuerpo celeste misterioso se aproximará a la Tierra antes del 2012. Este cuerpo celeste confundirá a los astrónomos más sabios; algunos pensarán que se trata de un cometa enorme, otros de objetos espaciales de otras Galaxias. Este gran cuerpo celeste pasará próximo a la Tierra y causará daños a los terráqueos. La misión de ese cuerpo celeste, no obstante, será la de limpiar el planeta de todas las impurezas, humanas y no humanas.
Aquellos que no estén ajustados en la frecuencia 13:20 podrán ser desterrados de la Tierra, para ir a vivir a este cuerpo celeste, atrasado y lleno de desgracias. El astro hará que la Tierra se estremezca, que los mares invadan continentes, que se despierten volcanes, que desaparezcan territorios, y que se derrumben edificios. Este cuerpo celeste no podrá ser evitado, pues éste ha de ser su destino jamás modificado. Atención, pues, porque el Juicio Final no da aviso. Todos deberán pedir perdón por sus actos contra la Naturaleza, sólo el arrepentimiento te salvará, oh terráqueo.
No habrá salvación, no obstante, para los desajustados con el Tzolkin. Después del paso del cuerpo celeste, la Tierra gozará de un período de paz y de armonía. Antes de eso, sin embargo, han de acontecer muchas desgracias. Siempre habrá escépticos, pero éstos no tendrán tiempo de arrepentirse. Un cambio radical te espera, terráqueo, ¡atención al Nuevo Tiempo!
El Nuevo Tiempo será el fin de la Era de la Fe Ciega y de la Creencia; y el inicio de la Era del Saber y del Conocimiento. La Era Itzá no será ya una Era de Ilusión. Y todos serán mayas, porque ser maya no significará ya una raza o color de piel; ser maya será tener amor en el corazón y en el espíritu. La Cultura Solar Maya irá de nuevo a florecer en beneficio de la humanidad. El Ciclo de la Oscuridad ya terminó, oh terráqueo, ahora vendrá la Era Itzá, y todos deberán entrar en la Senda de la Luz Cósmica, si quisieren permanecer como una especie pensante. La raza humana tendrá que buscar el camino de la iniciación en la Tierra y en el Cielo; solamente así conseguirá vislumbrar la luminosidad del Gran Espíritu.
Los maestros reencarnados en la Nueva Era Itzá imploran que la sagrada especie humana despierte ante su Destino Galáctico como hijos e hijas de la Luz Cósmica. Hunabku brillará como el relámpago y atravesará los chacras de los terráqueos para hacer de cada ser humano un ser de luminosidad eterna.

Oh Terráqueo, tienes que ajustarte con la mente de la Serpiente Emplumada, pues el tiempo se agota y no podrás ya arrepentirte, si no siguieres la verdad cósmica, el Tiempo Natural. Así como el cóndor al realizar su vuelo circular, lo hace hacia delante sin mirar atrás, un Kin Planetario, al adentrarse en el Portal Magnético de Kukulkán, no podrá ya retornar, debiendo permanecer girando por los ápices sin fin de la Morada de la Nave Tierra.
La Nave posee cinco Moradas, y el acceso se dará mediante la vía en espiral de la Génesis Encantada. Nacidas de Hunabku, las veinte tribus solares del Kin Planetario aparecerán de nuevo en la Nave Tierra. Serán enseñadas por el Simio, patrón de las Artes, y los terráqueos aprenderán la magia de las Trece Lunas, la magia que guiará a la Nave Tierra con éxito después del 2012. Puesta por la Luna a volar, el lanzamiento galáctico de la Nave Tierra -tiempo 2012- se tornará en el Destino de los Seres Terráqueos, convertidos ahora en Galácticos.
La Nave Tierra está formada por cinco Moradas, una para cada Chac direccional, girando siempre juntos en la Generación del Tiempo Encantado: la Morada Roja, al Este; la Morada Blanca, al Norte; la Morada Azul, al Oeste; la Morada Amarilla, al Sur, y la Morada Verde, al Centro, el Chac más importante. En cada Morada se entra por cuatro portales, tal como en el Templo de Kukulkán.
Tienes, pues, oh terráqueo, cuatro portales para penetrar en la Cuarta Dimensión: el Portal Magnético rojo abrirá el cuadrante del Este; el portal Blanco, el cuadrante del Norte; el Portal Azul, el del Oeste, y el Portal Amarillo, el del Sur de la Morada Galáctica. Tienes que ajustarte con el Tzolkin, sólo así producirá el retorno de las veinte tribus solares, siguiendo las Trece Lunas, a través de la Nave Tiempo Tierra, pues transcurrieron casi 260 siglos, hace 26.000 años, la Nave Tierra entró en su primera génesis, la del Dragón Primordial, que sembró hasta las profundidades de la Tierra, originando el viaje humano. El Dragón Primordial penetró por la Morada Roja del Este, habiendo nacido del Sol. Enseguida, fueron invocadas poderosas Ondas de Luz; primero los trece siglos de la Onda de Luz del Mago. A pesar de que gran parte de la Tierra estuviese cubierta de hielo, el Dragón nutrió a todos, ofreciendo al mundo un lugar dentro de la Onda de Luz del Naciemiento. Y todo en la Tierra creció a partir de la Morada Roja del Este. El mundo ascendió en poder y atemporalidad. El Mago provocó el Conocimiento abriendo el tercer Portal Magnético y la Luz Encantada, y ofreció la cura de todos los males, a través de la mano. Después, fue invocada la luz del fuego universal para que todos pudiesen conocer la fuente vital de calor. A pesar de que el Manto Helado cubría la Tierra, con la Onda de Luz del Sol se completó la Morada del Este. Había transcurrido cincuenta y dos siglos de Encantamiento primordial...

Oh terráqueo, así fue hecho el mundo, tu casa. Después de que el Mago te dé Conocimiento, llegará la hora de cruzar la Morada del Norte, mansión que ha de brillar con el aura de la aurora, emergiendo alba y majestuosa, austeramente ascética, completando el viaje por la Era del Hielo. La Nave del Tiempo Tierra tuvo que viajar al Norte Galáctico y construir allí la Morada del Atravesar. Al prepararse para cruzarla, el Caminante Celeste invocó primero la quinta Onda Encantada del Espacio Infinito, donde todos los Kin Planetarios eran libres para explorar. Y se encontró con el Lacero de Mundos, Ser Inmortal; Navegante tanto del Reino de la Muerte como del Reino del Espacio. Y, así, fueron creados el Espacio y la Muerte. Y, después, al poco tiempo, todo lo demás.
Desde la Génesis de la Tierra, representada por el Simio, los Kin Planetarios habían vivido practicando la magia de las Trece Lunas, pues eran descendientes de las veinte tribus solares y vivían de acuerdo con la frecuencia solar-lunar 13:20. Ésta es la base en la que opera el ciclo de la Nave Tiempo de la Tierra. Si las Trece Lunas y las Veinte Tribus Solares, formadoras del Tzolkin, viviesen en armonía, habría sustentación de la Nave del Tiempo Tierra en su órbita alrededor del Sol. Al llegar la hora en que los Kin Planetarios completasen la Génesis de la Luna, deberían recibir el don de la expansión mental de la frecuencia 13:260, correspondiente a la Morada Verde de la Central de Encantamiento, territorio del quinto Chac.
En el espacio profundo, entre la Génesis de la Tierra y el principio de la Génesis de la Luna, hubo usurpación, o sea, el tiempo de la Nave Tierra recorrió todo el zodíaco. ¿Qué fue lo que aconteció? Un planeta fue destruído: MALDEK, el quinto a partir del Sol, hoy conocido por el cinturón de asteroides. Su historia se perdió. Los despojos de su encantamiento, sin embargo, mantienen la posición orbital de Maldek.
Por otra parte, también había ocurrido una catástrofe en Marte, el cuarto planeta a partir del Sol. La energía que animaba a Maldek y Marte había sido absorbida y usurpada por Júpiter, el sexto planeta, controlado por Saturno, el séptimo a partir del Sol. Celosos por el creciente poder adquirido por los Kin Galácticos en caso de que entrasen en frecuencia 13:260, las fuerzas de Júpiter y Saturno conspiraron contra ese don que le sería dado a la Tierra, el tercer planeta, en conexión con Urano, el octavo planeta a partir del Sol.
Así como la Tierra es el tercero, a partir del Sol, Urano es el tercero, a partir de la Galaxia. Juntos, Tierra y Urano, mantienen el equilibrio orbital del Sistema Solar. Ambos tienen dos órbitas planetarias de cada lado...

Júpiter y Saturno continuaron manteniendo el poder de Maldek y de Marte, mientras el túnel del tiempo entre la Tierra y Urano se cerraba para siempre. Solamente la frecuencia 13:260 de la Nave del Tiempo Tierra podría resolver la conexión entre la Tierra y Urano. En aquel momento crítico, en vez de la frecuencia 12:260, almacenada en el núcleo cristal de la Tierra, los Kin Galácticos recibieron la frecuencia 12:60, un poder oscuro que condenó al mundo al tiempo histórico, trayendo a la Tierra guerras de conquista, la bomba atómica, pestes, contaminación, virus mortales, extinción de la fauna y la flora, caos.
La promesa de magia del Tiempo Galáctico y del Ser Cósmico les había sido robada a los Kin Planetarios. El propósito de la frecuencia 12:60 había sido el de apagar la memoria de la Génesis del Simio. En cuanto a los Kin Planetarios, hombres y mujeres, iguales en poderes mágicos, que vivirían de acuerdo con las Trece Lunas, acabaron perdiendo una de las Lunas, desmembrada como días extra en el calendario de doce meses. La transformación de las Trece Lunas en doce, la consideraron como evolución los sacerdotes impostores, hipnotizados por los poderes combinados de Saturno y Júpiter; planeta éste que tarda doce años en completar su órbita alrededor del Sol, y que les lleva sesenta años a ambos para entrar en conjunción.
Entonces, doce Lunas por cinco moradas, igual a sesenta: la sexta parte de un círculo de trescientos sesenta grados. La diferencia entre doce y cinco es siete. Por eso, los sacerdotes de la antigua Babilonia desterraron el poder de las Trece Lunas (el Tzolkin) cambiándolo por el poder místico del siete. Y como el poder del Trece había sido disminuido en una unidad, pero, en cambio, el poder del veinte aumentó (tres veces) hasta sesenta, hubo un aparente aumento de poder general, pero todo eso fue en el mismo plano tridimensional, donde habían quedado confinados los Kin Planetarios.

Con la desaparición de las Trece Lunas, la magia del Tiempo de la Cuarta Dimensión se convirtió en propiedad de los sacerdotes únicamente. Se instauraron gobiernos y religiones solamente para mantener a los Kin Galácticos circunscritos a la Cuarta Dimensión. Los más sensibles, los que consiguieron pasar hacia la Cuarta Dimensión, fueron asimilados por los gobiernos o por la religión, o destruidos. Una vez que la frecuencia 12:60 de la tercera dimensión había sido convertida en símbolo de la Historia, los Kin Planetarios quedaron alejados en relación con la Nave del Tiempo Tierra, que operaba en la frecuencia 13:20. Durante el encantamiento de la Historia nada más que Mesoamérica, bien lejos de los sacerdotes de Babilonia, mantuvo el calendario de Trece Lunas, gracias a los sacerdotes mayas, que también habían conservado el recuerdo de Venus, portal inaugural del vuelo estelar cósmico de la Génesis de la Luna. Pero hace cerca de quinientos años, sacerdotes y guerreros portadores de la frecuencia 12:60 destruyeron todo lo de los mayas, tanto el conocimiento como la memoria de la proporción 13:20. Después de eso, la misión de la Nave del Tiempo Tierra se detuvo. Y, como triunfo de la frecuencia 12:60, el tiempo pudo ser mecanizado. En cambio, ofrecieron riqueza material y comodidad a los Kin Planetarios, acuñando el lema "el tiempo es dinero".
A pesar del siniestro materialismo que se había abatido sobre la Tierra, el poder del encantamiento de la historia forjaba su ingrato destino. Durante todo ese tiempo, poetas, mártires y visionarios llamaron siempre la atención hacia el glorioso destino de la Nave Tierra, en caso de que los terráqueos se percatasen de la jugarreta en la cual habían caído. La Historia se volvió cada vez más distante de la Verdad, pues estuvo todo en desfasaje con la Nave del Tiempo Tierra, debido a las distorsiones de frecuencia.
Prepárate, pues, terráqueo: el tiempo de la Cuarta dimensión será radial, disparándose al mismo tiempo en todas direcciones, siempre en el Presente. Esta simultaneidad radial del Tiempo Tetradimensional creará una holosfera con funciones de sincronías cada vez más complejas. Al operar exclusivamente bajo su propio poder, el tiempo tridimensional siempre había sido plano como un disco y, por lo tanto, apenas una ínfima parte del árbol holosférico completo del tiempo de la Cuarta Dimensión. Como cualquier disco, la distorsión del tiempo quedó siempre limitada en tamaño y duración. La Gran Rueda del Tiempo o Gran Ciclo sólo disponía de 5.125 años para ser grabada, tiempo que ya se ha agotado. En el día 16 de agosto de 1987, la grabación de la frecuencia 12:60 llegaba a su final. Por eso ocurren hoy extraños sonidos, disonancias históricas y, principalmente, el retorno al pasado, hacia las cosas ya vistas, volviendo retrospectivo al mundo. A pesar de ello, los sacerdotes insisten en grabar más sobre el disco agotado.
Éste deberá ser el gran despertar para todos: el encantamiento de la Historia ha concluido, y ha retornado el tiempo de la frecuencia 13:260, que había sido retirada de la Nave Tierra hace 5.125 años. Este retorno se produjo el 26 de julio de 1995 último, momento en que la Nave del tiempo Tierra se reactivó y emergió en todas las partes del disco repetitvo y plano de la tercera dimensión. El don que permitirá a los terráqueos dejar la frecuencia 12:60 y entrar en la 13:260 es el calendario de Trece Lunas. Con este calendario tú podrás, oh terráqueo, invocar la onda encantada de las Trece Lunas, abriendo todas las ondas encantadas de todas las moradas, las cuales, a su vez, abrirán para ti los doscientos sesenta portales galácticos de la Nave del Tiempo Tierra. Trece Lunas perfectas de veintiocho días cada una; cada Luna reflejo de la otra y, en secuencia, pues cada una de las Trece Lunas portará una de las tres sintonías galácticas.
Oh terráqueo, al abandonar la proporción 12:60, y aceptar la onda encantada del calendario de Trece Lunas, tú encontrarás tus propios portales galácticos y la Tierra se regenerará; el poder de los Kin Planetarios será restablecido, el túnel del tiempo entre la Tierra y Urano será inaugurado, el vuelo mágico de la Génesis de la Luna será, por fin, realizado y ocurrirá el desencantamiento de la Historia. Y tú, Homo sapiens, te convertirás en Homo galacticus. Éste es el mensaje de los Nueve Señores del Tiempo de la Nueva Era."
Autor Desconocido