Batalla del 5 de Mayo

El 5 de mayo de 1862, México se cubre de gloria defendiendo su independencia e integridad en puebla bajo el mando del General Ignacio Zaragoza y soldados mexicanos.
Cruenta lucha en la que el valor, el heroísmo y el ánimo mexicano se ven exaltados, ya que a la vez de haber defendido la libertad del suelo patrio, imprimió dura derrota a uno de los más importantes ejércitos del mundo: el francés, así como una humillación en el honor de Luis Bonaparte, llamado Napoleón III.
¿Cómo habría de suceder esto si el General Lorencez tenia asegurada su victoria por el rechazo de Puebla a la causa de Juárez?
¿No debían haber entrado cubiertos de honor y flores?
Zaragoza, -como diría Ralph roeder- "tuvo que sostener doble línea de defensa: una contra el enemigo emboscado en la plaza y otra contra el invasor de fuera".
No fue fácil, tuvo que convencerlos de la pérdida de garantías nacionales, victoria difícilmente alcanzada.
Napoleón no podía creerla noticia de la derrota; se convirtió México para Francia en "un pozo sin fondo que trago hombres y dinero", como dice Fernando Benitez.
La Batalla del 5 de Mayo coronó los esfuerzos del pueblo mexicano, quien pudo ver con mayor claridad, el horizonte que se abría en su futuro.
El 5 de Mayo conmemoramos el aniversario de la batalla de Puebla.

Todo se origina cuando los franceses rompen los tratados de la Soledad, y Juárez los acusa ante la nación, ya que el gobierno había tratado de conciliar intereses sin que se viera afectada la libertad y la dignidad de México. Juárez lucharía con fuerza ante esta situación.
Dentro de lo pactado en los tratados, los franceses debían haberse retirado hacia Veracruz, pero Lorencez ordenó la marcha hacia el interior. Todos pensaron que Puebla se uniría a la causa Francesa y Lorencez de esta manera lo informó por escrito a la emperatriz Eugenia.
El ejército francés fue uno de los mejores del mundo, esto se debía al prestigio del cual gozaba desde la guerra de Crimea.
Había sido designado Zaragoza, como General en Jefe del ejército de Oriente, y en consecuencia como jefe supremo de las fuerzas que le harían frente a los franceses, ya que conocía mejor que nadie el límite de resistencia y heroísmo del soldado mexicano.
Pues bien, los invasores se dirigen a Puebla en donde encuentran a Zaragoza. El General francés aseguraba que entraría a la capital de México del 20 al 25 de mayo.
Por fin, Lorencez ordena el ataque el 5 de Mayo de 1862, pero los rechazaron en los fuertes de Guadalupe y Loreto las fuerzas mexicanas, que veían peligrar su independencia.
Probablemente hubo quien pusiera en tela de juicio la actitud de Zaragoza por no haber dado batalla a la ofensiva desde un principio; comprendamos su posición: él tenía el deber de proteger su ejército -que no era igual en disciplina, armamento y técnica-, para poder resistir al enemigo en una plaza fuerte.
Puebla era clerical y no aceptaba al ejército republicano, por lo tanto, Zaragoza tuvo que convencerlos de que nuestra independencia estaba en peligro.
El 4 de mayo llegó Lorencez a Amozoc y, Zaragoza lo esperaba con un ejército de 4000 a 5000 hombres.
Al iniciarse la batalla, Lorencez decidió efectuar el combate por la línea de mayor peligro, a pesar de que la experiencia de Haro y Tamariz que se le había unido, le aconsejaba que fuera por el sur. Las columnas francesas atacaron vigorosamente, y tres veces fueron derrotadas. Cerca de las cinco de la tarde, el clarín anunció retirada.
Las pérdidas de Lorencez fueron casi mil hombres entre heridos, muertos y prisioneros. Los franceses se batieron con heroísmo una batalla ganada era considerada un lauro más, pero una derrota exhibía el buen nombre de Francia poniéndolo en juego.
Para México, la victoria del 5 de mayo coronó los esfuerzos del pueblo mexicano.
Tal derrota para Lorencez creó un efecto de suma depresión, su orgullo fue humillado. Pidió un refuerzo de 15,000 a 20,000 hombres y material de sitio para llevar a cabo su empresa, informándole al Mariscal de Guerra francés que a él le habían asegurado que Puebla no aceptaba a Juárez, y que su entrada la harían cubiertos de flores. . .
Esto no convence a Napoleón III y la oposición ~ francesa censuró su política, pero a pesar de esto, abandona el Recinto Parlamentario con ovaciones de la mayoría. Napoleón envía las fuerzas necesarias bajo el mando del General Forey, mientras tanto, Lorencez concentra su ejército en Orizaba.
Por ese tiempo, había hombres jóvenes de gran prestigio, podríamos nombrar a Miguel Negrete, Felipe Berriozábal y Porfirio Díaz, que se hallaban en el Ejército Liberal de México.
La Batalla del 5 de mayo elevó los ánimos del pueblo que veía con más claridad su futuro. Las repercusiones a nivel internacional dieron más valor a la causa de Juárez, no así a Napoleón III, que la sintió como una afrenta personal.
Regresamos entonces al punto donde Forey traía bajo su mando al refuerzo francés. El no sólo tenía la intención de conquistar México, sino que afianzaría al gobierno de los conservadores, pero él sería el "Símbolo del Poder Ejecutivo", hasta que Napoleón III designara a quien ocuparía el trono mexicano.
Zaragoza muere en septiembre de 1862 y González Ortega toma el mando del Ejército de Oriente.
DEBIL MI VOZ, EN MEDIO SE LEVANTA
DELAGITADO PUEBLO EN LA VICTORIA,
PORQUE A LOS ECOS DE SU ETERNA GLORIA,
TOMO ESA LIRA QUE EL PESAR QUEBRANTA.
Juan A. Mateos.
CXXIII ANIVERSARIODELA
BATALLADEL5 DEMAYO
(1862-1985)
5 DEMAYO DE 1985.