Variedad gastronómica

México es un paraíso gastronómico, no sólo por la riqueza de su universo coquinario, sino además por sus horarios abiertos que permiten la opción de comer, desayunar, merendar a voluntad, por la amplitud de la oferta. Cada veinte metros es posible encontrar fórmulas de respuesta gastronómica de diversos niveles, desde los antojos de banqueta y las modestas loncherías a los restaurantes elegantes y sofisticados.

La oferta se ha multiplicado, a la zaga española y francesa tradicionales hay que agregar las orientales, chinas, japonesas con "sushis" para llevar, las hindúes y las indonesias y las birmanas, además de las Centro Europeas de cocina polaca e internacional.

La Cocina Mexicana ha ganado en presencia, las cocinas regionales han logrado un sitio no sólo en sus capitales gastronómicas, sino en su representación en la metrópoli mexicana que sigue siendo pese a todos los esfuerzos descentralizadores el gran barómetro del país.

En ella se encuentran opciones de gran calidad y prestigio además de los esfuerzos de chefs de avanzada por crear una nueva cocina mexicana, no sólo en cuanto técnicas de simplificación sino de sustitución de elementos pensando en los estudios de la dietética contemporánea.

México entra al siglo XXI con una clara conciencia de las divergencias que nos conforman y hay quienes creemos que entre los factores que nos entrelazan y amalgaman, está nuestra gastronomía, la Gastronomía Mexicana, línea dinámica y sabrosa de nuestra cultura. Creo en ella como factor de concordia, como fruto del espíritu humano para hacer mejor al hombre, enriquecido con la alegría de vivir y el gozo de compartir, inherente al ser del mexicano.

GUADALUPE PEREZ SAN VICENTE...

Algo más...

El trabajo archivístico de Guadalupe Pérez San Vicente, de recuperación de documentos mexicanos por medio de reproducciones o elaboración  de inventarios, guías y catálogos, los efectúo en los archivos españoles, ya fuera en el Escorial o en el de Simancas, sin olvidarnos del Archivo Secreto Vaticano.

En México, su trabajo con documentos inició en 1940 en el Archivo General de la Nación, así contó la Doctora Pérez San Vicente esa llegada, en el boletín 2 de la cuarta serie, en el año de 1994, AGN: "... Era don Julio (Jiménez Rueda), un hombre afable y generoso, dotado de una voz magnífica y que matizaba y hacía revivir la poesía de los Siglo de Oro español o a los poetas nativos. A instancias suyas invitó al profesor Jorge Ignacio Rubio Mañé, organizó un Departamento de Catalogación para el cual convocó a seis alumnos de la carrera de Historia, de la Facultad de Filosofía y Letras: Beatriz Ortega Garza, Susana Uribe, María Luisa Leal, Ernesto Santillán Ortiz, Ernesto de la Torre Villar y a quien esto escribe, Guadalupe Pérez San Vicente, además de una excelente secretaria: Carmen Huerta Montes. Para este grupo privilegiado, el doctor Jiménez Rueda organizó unos cursos con los mejores maestros: los doctores Edmundo O`Gorman y Herbert Bolton, el licenciado González Cossío y el maestro Luis G. Ceballos. Nuestra llegada causó cierto recelo, muy explicable desde su perspectiva: éramos unos jóvenes afortunados con preparación académica y nuestra dotación económica era mayor de la que muchos de ellos percibían después de largos años de servicio. Sin embargo, el recelo pronto fue vencido y logramos que nos adoptaran en la gran familia de sus treinta y un miembros. De todos recibimos apoyo y no pocas veces adecuadas correcciones... .

Así fue como Guadalupe Pérez San Vicente incursionó en el mundo de los archivos, logrando salvaguardar y organizar los correspondientes a la Facultad de Medicina de la UNAM, el Histórico de la UNAM, el Histórico del entonces Territorio de la Baja California Sur y la documentación histórica de la Universidad de Veracruz, entre otros muchos más. Su trabajo de investigación histórica, ya fuera en los planos gastronómicos, de las mentalidades, de la administración o de la política fue siempre arduo y con gran trayectoria, por ejemplo: el 13 de noviembre de 1961, correspondió a ella certificar la autenticidad del Acta de Independencia del Imperio Mexicano, que tras ser recuperada fue entregada al Presidente de la República, quien ordenó fuera custodiada en el Archivo General de la Nación.

Para muestra vasta un botón...