Mi teoría de la gastronomía mexicana

"El profesional de la gastronomía, como en todas las áreas o especialidades, debe de poseer inteligencia, honestidad y aptitudes de desarrollo personal, sólo que también debe de tener talentos".

Mi teoría...

La gastronomía mexicana, como todo fenómeno social es complejo. Se integran con variadas y diversas formas de sabiduría coquinaria, como ya se dijo, a lo largo de treinta siglos, en el dilatado territorio que constituye la República Mexicana.

Amalgama, suma la sabiduría de la Cocina Tradicional, que Daniel Rubín de la Borbolla define como Aristología; a la cual agregó la Cocina Nativa, en la que englobó la alimentación de la población indígena contemporánea, que es la vertiente natural de la Cocina Pobre y su presencia es constante a través de los desplazamientos rurales a las ciudades como apoyos domésticos, y a la cual hay que agregar la Cocina Casera, la que día a día se prepara en cada familia mexicana y en la que desembocan en vías arteriales las cocinas regionales, creándose entre todas ellas un sistema de intercapilaridad que permite una permanente retroalimentación.

Como campo fértil, la Aristología Mexicana ha recibido, recibe y proyecta influencias de las cocinas europeas, que desde la española en el siglo XVI y su aporte que no ha cesado en el tiempo se amalgama desde los inicios del encuentro en 1519: granos, pastas, insumos, especias, están integrados en la Cocina Mexicana.

Las aportaciones del Oriente, tanto del Centro, como del Lejano, pueden ser rastreadas sin dificultad; su gozosa presencia se disfruta y comparte a lo largo del territorio nacional desde la sencillez del café de chinos hasta los restaurantes de comida libanesa.