Traje Charro

El traje que usaban en 1810 los charros o rancheros mexicanos, lo ha descrito Don Luis González Obregón como sigue: " Los campesinos del interior, los rancheros del Bajío, los bonachones y ricos hacendados, iban caballeros en hermosos cuacos. Estos, con mantas o sarapes más o menos vistosos, con sillas llamadas vaqueras, sencilla o con ribetes de plata incrustada, o de pelo josco amarillo y negro; con guarniciones coloradas, bordadas de pita de plata y blanca; las cabezas del freno y bozalillo, guarnecidas también de plata; y las anqueras, largas y colgantes, de piel curtida con campanillas o de peludas pieles de chivo, bayas o negras.

" El jinete, de traje abigarrado, chaqueta y calzoneras de gamuza; cachirul con botonadura de plata, o chaparreras de zalea de chivo; espada al cinto; botas de campana, con ricas espuelas de metal fino o de hierro, pero grandes y labradas; la cabeza abigarrada, a modo de montera, con pañuelo de aguas llamado paliacate; y el sombrero ancho de copa redonda y baja, ribeteado con cinta de seda sencilla o de galón de plata u oro, según la fortuna o gusto del dueño, que como complemento se terciaba al hombro la manga o el sarape ".

Al Charro mexicano le da carácter la pintoresca indumentaria, mundialmente conocida: la de trabajo es adecuada y práctica para las duras faenas del campo; la de gala es rica y de masculina elegancia: chaqueta corta de cuero con botones de plata y adornos de trencilla de seda, de plata o de oro; camisa de cuello vuelto, ceñida por una corbata de lazo de colores vivos; ajustado calzón de gamuza, con botonadura de plata y bordado de colores; chaparreras, especie de sobre pantalón abierto, de gamuza o de piel de chivo; sombrero jarano de ala ancha y altísima copa, con vistosos adornos y dibujos de oro y plata.

En el Charro actual, el pantalón se ha ajustado más y se ha cerrado en la parte baja; la chaqueta cubre pecho y espalda, hasta la cintura; el sombrero se ha arriscado y crecido; y el caballo se ha hecho más pequeño.