El Rebozo

El rebozo es de origen mexicano indígena, aunque no lleve el nombre indio, como tampoco lo tienen, según recuerda el doctor José Avilés Solares, la tortilla, que en Nahuatl se llama tlaxcalli, ni el Pulque, que como vimos ya, se llama octli o meutli (de metl-maguey). Rebozo es vocablo español y en la provincia de Cádiz, España, se usó un reboz que copiaba la prenda española, que después desapareció, pues se prefería el mantón, que en Manila los hacían esplendorosos. Rebozarse es cubrirse la cabeza y rostro, y con un chal o tápalo, y el rebozo resultó prenda ideal para cubrirse en esa forma, siendo llamado así por los españoles.

A su llegada a México, los españoles encontraron el uso del rebozo extendido en todas las tierras del Imperio Azteca, por lo que se supone es de origen mexica. Fray Tomas Gage encontró que lo usaban las Indias de Guatemala y aún las que habitan desde la región purepecha o tarasca, hasta la aimaraquechúa en Sudamérica. El fraile describe admirablemente el huipil o camisa y el cueytl o falda de las indias diciendo del rebozo: " Las más ricas llevan brazaletes y pendientes y sus cabellos están entrelazados con listones; no tienen gorra ni cosa con que cubrirse, a no ser las más ricas, que cuando van a la iglesia o a una visita llevan una especie de velo o tela de Holanda, o de cualquier otra tela fina traída de España o de China, que les cubre la cabeza y toca casi la tierra, que atan alrededor de ellas con una cinta... ".

Se trata indudablemente de una fina adaptación del rebozo que las Indias usaban y usan para cubrirse, cargar al hijo a la espalda, hacer rodete para llevar el cántaro en la cabeza, etcétera. El rebozo fue adoptado para complementar el traje de la China Poblana, y entonces se hicieron los finos rebozos de seda; el palomo, de excelente calidad y finísimos hilos fuertes; el de bolita, el garrapata, el negro, el coyote y tantos otros más hechos en: Santa María del Río, Tenancingo, Tejupilco y Cacalomacán.