El Caballo

Hernán Cortés trajo a México los primeros caballos y cuando montados por sus mejores soldados los lanzó en plan de guerra contra los escuadrones indígenas, creyendo los indios " que el caballo y el caballero eran todo uno ", pues jamás habíanlos visto. Pero bien pronto se dieron cuenta que los espantables monstruos, mitad hombres y mitad de las bestias, eran dos seres distintos, el hombre sobre la bestia, y aprendieron a domar y a montar a los caballos, aunque en un principio se les prohibió hacerlo. Apenas poco después que la conquista entrase en todo su rigor, comenzaron los indios a adiestrarse en el manejo del caballo y surgieron los primeros talleres que se especializaron en la fabricación de monturas, estribos, espuelas y otras prendas del indumento Charro.

Los caballos eran objeto de gran valor y recién tomada Tenochtitlan, las naves que llegaban de España y las Antillas, con caballos, hacían subir los precios de estos nobles animales, llegando a darse el caso de que por un buen caballo se pagarán 4 mil pesos en oro. Los indios aprendieron pronto a no temer a los caballos, como no temían a los españoles tampoco. Los Oidores, en una carta que enviaron en 1531 a la Emperatriz, dicen de ese cambio de los indios: " No soliendo antes parar delante de un caballo en viéndolo correr, ágora en un juego de cañas se andan entre el tropel de los caballos y de las varas, mas sin temor que los españoles y con hasta más destreza para se saber guardar de ellos ".

Con el tiempo, los caballos andaluces fueron cruzados con otros provenientes de otras regiones españolas, formándose un caballo mexicano, con los pastizales de la tierra, de más baja alzada, pequeño pero muy fuerte y airoso, que el Charro mexicano ha ido enseñando a su modo; bueno para la carrera, el salto, el jaripeo, el coleadero, la embestida, el desfile y aún las gracias que los buenos caballos saben hacer, de bailar a la voz del amo, recoger y dejara al jinete en movimientos que parecen caravanas, y resistir numerosas competencias en las ferias y tientas.