Usos del maguey


Muchos son los usos a que el maguey se ha destinado, por los indios anteriores a la conquista española y por los actuales, así como por los mestizos mexicanos que heredaron ese don de la naturaleza mexicana. Pero ilustrará más nuestro intento de decir algunos de tales usos, el que recurramos de nuevo a los antiguos descriptores del maguey. Humbolt dice al respecto: " pero el maguey no sólo es la viña de los pueblos aztecas, sino que también puede servir por el cáñamo del Asia y la caña de papel (eyperus papirus) de los egipcios. El papel en que los antiguos mexicanos pintaban sus figuras jeroglíficas se hacía de las fibras de las hojas de la pita, maceradas en agua y pegadas unas sobre otras, como las fibras del cyperus de Egipto y del moral (broussonetis) de las islas del mar del Sur. El hilo que se saca de estas hojas de maguey se conoce en Europa con el nombre de pita, y los físicos lo prefieren a los demás porque está a menos sujeto a torcerse... "

Y prosigue Humbolt hablando de los usos del maguey: " el jugo de cocuyza (en las provincias de Caracas, y Cumaná, el agave cubensis se llama maguey de Cocuy), que es de la pita, cuando le falta mucho para entrar en flor, es muy acre y sirve muy bien como cáustico, para limpiar las llagas. Las espinas que las hojas tienen en la punta, servían antes como las de la higuera chumba (el nopal de tunas) de alfileres y clavos a los indios, y con ellas los sacerdotes mexicanos se abrían los brazos y el pecho, en sus ceremonias expiatorias, semejantes a las de los budistas del Indostán". Pero nadie escribe en mejor forma casi todos los usos antiguos del maguey, como el padre Motolinía, quien dice de ellos:.

" Sacase de aquellas pencas hilo para coser. También hacen cordeles y sogas, maromas y cinchas, y jacimas y todo lo demás que se hace del cáñamo. Sacan también de él vestido y calzado, porque el calzado de los indios es muy al propio del que traían los apóstoles, porque son propiamente sandalias. Hacen también alpargatas como las de Andalucía, y hacen mantas y capas, todo de este metl o maguey. Las púas en que se rematan las hojas sirven de punzones, porque son agudas y muy recias, tanto, que sirven algunas veces de clavos, porque entran por una pared y por un madero razonablemente, aunque su propio oficio es servir de tachuelas cortándolas pequeñas. En cosa que se haya de volver a doblar no vale nada, porque luego saltan, y puédanlas hacer que una púa pequeña al sacar la saquen con hebra, y servirá de hilo y aguja... "

Y alude luego a las propiedades medicinales de la planta: " Es muy saludable para una cuchillada o para una llaga fresca, tomada una penca y echad en las brasas, y sacar el zumo así caliente es muy bueno. Para la mordedura de víbora ha de tomar de estos magueyes chiquitos, del tamaño de un palmo y la raíz que esta tierna y blanca, y sacar el zumo y mezclarlo con zumo de ajenjos de los de esta tierra, y lavar la mordedura y luego sana; esto ya lo he visto experimentar y ser verdadera medicina; esto se entiende siendo fresca la mordedura... "

Del papel hecho de maguey, Motolinía dice: " Hácese del metl buen papel; el pliego es tan grande como dos pliegos del nuestro, y de esto se hace mucho en Tlaxcallan, que corre por gran parte de la Nueva España. Otros árboles hay de que se hace en tierra caliente, y éstos se solía gastar en gran cantidad. El árbol y el papel se llama amatl, y de este nombre llaman a las cartas y a los libros y al papel amate, aunque el libro su nombre se tiene. En este metl o maguey, hacia la raíz se crían unos gusanos blanquecinos, tan gruesos como un cañón de una avutarda y tan largos como medio dedo, los cuales tostados y con sal son muy buenos de comer. Yo los he comido muchas veces, en días de ayuno a falta de peces ".

En fin, que el maguey produce una comida: las pencas cocidas; una bebida: el agua miel; un licor: el pulque; fibras para el tejido del ayate indígena; hojas para el papel; y agujas y punzones, clavos e hilos: las púas de sus hojas, material de construcción: sus pencas y su vástago; una golosina: la miel y el quiote; combustible en sus pencas secas; y adornos, agua, vinagre, alcohol, jarabes y varios productos más. El ixtle es la fibra textil de una clase de magueyes también de origen mexicano. Quizá por ello, durante el virreinato, como lo recuerda Humbolt, " el cultivo de la pita es un objeto tan importante para la real hacienda, que los derechos de entrada que se pagan en las tres ciudades de México, Toluca y Puebla, ascendieron en el año de 1793 a 817793 pesos"

Vimos ya que el nombre Azteca de la planta era el de metl pues el de maguey, vocablo ya usado por Don Francisco Hernández en su obra escrita acerca de las plantas mexicanas, parece haber sido importado por los españoles, según Fernández de Oviedo, y que lo tomaron de los indios achacapatas de las costas de Cumaná en Venezuela, y que lo empleaban para designar a la planta. Tlachique era la palabra, con la cual los antiguos mexicanos designaron al agua miel o pulque sin fermentar, y al pulque lo llamaban octli, pues pulque es una corrupción de la voz y indígena poliuqui, que significa corrompido, y con la que los indios designaban al estado de fermentación de la bebida. Hay quien quiso hacer derivar la palabra pulque de la voz latina pulcher-limpio, sin fortuna alguna. En algunos libros de españoles, se le llama pulcre al pulque.

El padre Francisco Javier Clavijero, en su " historia antigua de México ", dice de la palabra pulque: " no es palabra española ni mexicana, sino tomada de la lengua araucana que se habla en Chile, en la cual pulque es el nombre general de las bebidas que los indios usan para embriagarse; pero es difícil adivinar cómo pasó ese nombre a México ". Sin embargo, vimos ya como la palabra sí es indígena mexicana, empleada para designar a la fermentación maloliente del agua miel, a la hacerse pulque.