El pan como alimento

El valor alimenticio del pan es, desde luego, fundamental. En tiempos de grandes hambrunas ha constituido el sustento principal: remojado en agua o en cualquier caldillo, el pan ha salvado a pueblos enteros de la muerte por inanición. Este fue el caso del "maná del desierto", de connotaciones milagrosas, con el que se alimentaron los judíos en su huida a Egipto. También fue el caso de Leningrado durante los 900 días del cerco hitleriano y el de las poblaciones marginadas de muchos países que subsisten gracias al pan, sea éste de maíz, de arroz, de centeno, de salvado o de trigo.

Cuando no es sustento principal, el pan acompaña, enriquece, satisface y proporciona una base de energía que complementa la que aportan otros alimentos. Como plato principal se utiliza ocasionalmente. Eso sucede cuando es parte integral de diversos platillos, como los pasteles de carne y verduras, las pizzas italianas, las tortas mexicanas -expresión suprema del barroco-, los kish-loraine franceses y las pascualinas argentinas.

El pan es el acompañante ideal de las comidas, ya sea dulce o de sal; de trigo, centeno o cualquier otra harina; en forma de bollo, en rebanada, aplanado o como galleta. Se puede consumir caliente o frío, tostado o no; entero o en trozos; sólo o con jalea, mantequilla, queso o algún otro unto.

Además, el pan en la mesa tiene otros usos. En trozos o cubitos puede servir como aderezo de sopas y ensaladas; molido. se usa para empanizar carnes, pescados y legumbres. Sirve para "sopear" la leche, el chocolate y el café, para "limpiar" el plato de jugos y salsas; para "empujar" los bocados hacía el cubierto; como cubierto en sí mismo, y como servilleta para limpiarse dedos y boca.

Ya no sólo en la mesa, sino a cualquier hora y en cualquier lugar, el pan se consume, con hambre, o sin ella, como "antojo" o golosina, en cualquiera de las formas ordinarias de pan dulce o salado, en pastelitos, bisquets o galletas; en cualquiera de sus formas rellenas, como los volovanes, marinas y empanadas; sandwiches, tortas, hot dogs, gaznates, chous y barquillos y, desde luego, los nacionales pambazos.