Memorable discurso del Chueco Mendoza

"Tigres de la Revolución, Panteras que melitáis a las órdenes del Chueco Mendoza, que soy yo: han llegao a mis óidos algunas mermuraciones que por qué son tantas gueltas y regueltas, sin saber que son estregias del jefe de la Brigada, que soy el mesmo, sepan que con esta fecha causa baja mi compadre Bardomiano por mermurador, vociferativo y jijo... y si pa'largarse quere montar la mula pinta que lu'aga y ...si no, que se monte en su reverenda; pero que se pele'onde no lo guelva a ver todo y su gente; pero ortita mesmo".

"Y, pa'lante, ya lo saben, todo aquel general, jefe, oficial, tropa u lo que sea, que se ande menstruando en asuntos que no son de su concupiscencia, será afusila'o en el mesmo lugar en que si'alle."

Más sobre quién fue el Chueco Mendoza

Más memorias regocijadas de la Revolución Mexicana:

Obras escogidas, por Gral. Fco. L. Urquizo.

Las infanterías de a pie se van afornicando de a dos en dos en las esquinas..
Páginas 737-739

"El Chueco Mendoza era un hombre pintoresco de gran simpatía.. Norteño él, creo que de Chihuahua, había sido oroquista, pero andaba con la gente del general [¿Pablo?] González desde hacía ya mucho tiempo.

"Era hombre rudo, campirano y de poca instrucción, debido a lo cual le achacaban una bola de cuentos que él mismo los sabía y hasta se regocijaba contándolos. Era muy conocida una arenga que seguramente la confeccionó, en el cuartel general de don Pablo, alguno de los oficiales del Estado Mayor que antes había sido periodista. En ella aparecía Mendoza como zapatista, cosa que no lo era y decía así:

ORDEN PA'LA BRIGADA ESPEDICIONARIA "TANISLAO MENDOZA"
JEFE E DIA PA'HOY: Mi compadre Espiridión y pa'mañana mi tío Celedonio.
OFICIAL DE VIGILANCIA EN LA COLURNIA: Hoy el tuerto Zenaido con 25 guenos pa'los riatazos de la gente suya y pa'mañana Nicéforo el de Azochapa con otros tantos de los d'él y del mesmo pelo.

DE MANGUARDIA POR DELANTE: Hoy mi sobrino Candelario, con 50 escogidos de la gente de Jojutla y pa'mañana el Mocho Perfecto, tamién con otros 50; pero de los que trujo de Atencingo.

EN LA RETAGUARDIA PO'ATRAS: Catarino el de Ayala, con unos 30 de los d'él y pa'mañana Pascasio el de Chinameca con los que llegaron de Ocuituco; pero se fije mucho en las aiciones de Simón, porque no sé por qué, pero le tengo recelo.

DESPOSICIONES:

"Tigres de la Revolución, Panteras que melitáis a las órdenes del Chueco Mendoza, ora yo , grifos jijos de su mal dormir, han llegao a mis óidos algunas mermuraciones: que por qué son tantas idas y venidas, tantas gueltas y regueltas, sin saber que son estregias melitares y pa'que estas cosas no cundan entre todos, dispongo yo, el Chueco Mendoza, jefe de la Brigada que soy el mesmo, que con esta fecha causa baja mi compadre Bardomiano por mermurador, vociferativo y jijo y si pa'largarse quere montar la mula pinta que lu'aga y si no, que se monte en su reverenda; pero que se pele'onde no lo guelva a ver todo y su gente; pero ortita mesmo.

"Y pa'lante, ya lo saben, todo aquel general, jefe, oficial, tropa u lo que sea, que se ande miscuyendo en asuntos que no son de su concupiscencia, será afusila'o con sus propias armas y en el mesmo lugar en que si'alle.

"Ha llega'o el ratito de'vacuar Aneneuilco y jalar pa'arriba, pa'atacar Jonocatepé y ya lo saben, al llegar ay' las infanterías de a pie se van afornicando de a dos en dos en las esquinas y todo aquel que no cohabite con nuestras ideas o que conciba con los hombres del Gobierno, lo quebran sin más ni más. Yo, mientras con los monta'os doy la guelta por las filas y con mis espejuelos especulo al enemigo.

"Si pa'cuando esté el sol alto no podemos estarnos en Jonocatepé, que me siga la colurnia y que le jalen; pero que le jalen duro, porque a lo mejor nos corretean a toda riata los carranclanes.

"Haber si se puede respetar en el pueblo a las mujeres y al padrecito nomás.
"Lo que se comunica a todos pa'que jalen parejo y no anden barriando a l'ora de los riatazos.

"Lo que se comunica toditito el personal de la Colurnia pa'su conocimiento y cumplimiento.

"D.O.S. el Chueco Mendoza, comunicada a mi ahija'o Melitón ayudante comandante que soy yo mesmamente ! ]."

Qué tiempos aquellos
Graciela Olmos, la más grande de las Soldaderas
Por Felipe Moreno

Tu nombre agita las páginas de mis recuerdos, igual que en aquellos hombres que me platicaban, para ellos el fragor de las batallas era algo no tan lejano.

De ti, bálsamo de amor, poco se sabe, y sin embargo los fonemas que conforman vuestro nombre, son pronunciados con respeto, suavidad y melancolía. Con esa intensidad, la del tiempo que nunca olvida.

Quién, todavía no lo se, pero creo y siento que hoy en día, aún nadie se resigna a perder el grato sabor de tus recuerdos.

Primero, antes que todo, dama y señora revolucionaria que siempre supiste darle a tu existencia la valía de la mujer auténtica. Siempre recatada en público y realmente explosiva en otros aposentos. Eso, por encima de todas las cosas.

Como terapeuta social, como psicóloga sin título, como consejera o de plano compañera emocional: realmente fuiste extraordinaria. Quién a tus albergues acudía sabía que, con pesos o sin ellos, podían tener acceso al elixir y ungüento para retomar el sentido a la vida, o para que el cuerpo descansase de los huesos.

Tiempos imborrables, sí; más allá de nuestros tiempos, cuando una sola mujer, era tan mujer que sólo podía seguir siéndolo siendo de muchos. Amor de muchos, consuelo de muchos más. Algo demasiado real para haber existido en este mundo y más, para tener al lado como compañero un solo macho.

Qué tiempos aquellos, cuando las calles que hoy llevan el nombre del manco Alvaro Obregón se veían repletas de faldas cortas, maquillaje y pantaletas. Quizá porque ese hombre, junto con otros revolucionarios de entonces, era uno de los más frecuentes asistentes a dichas mansiones que no eran casas.

Qué tiempos aquellos cuando todo se manejaba de forma discreta en el más selecto de los clandestinajes. Aunque todo mundo supiera y se hiciera como Carlos Salinas de Gortari - él que no ve, oye ni siente - todos eran cómplices pues bien sabían el significado de aquel farol rojo.

Qué tiempos aquellos, cuando nuestros políticos y también periodistas se recreaban las pupilas, a la vez que repartían - a raudales - pesos y tostones para ver piernas y a veces hasta pezones.

Qué tiempos aquellos, cuando nuestros políticos iban en busca de mujeres; no como ahora, que no sabemos que calle buscan o si vienen o se van por otros no tan perfumados rumbos.

Qué tiempos aquellos, cuando no había crisis o esta no se sentía. Cuando había para carne y no como ahora que ya no hay ni para longaniza y menos para chorizo con el cual, se decía en esos tiempos, se podían amarrar una o más mascotas a los postes.

Qué tiempos aquellos de vigor y de pujanza y no como ahora, cuando todo esfuerzo es nulo, a pesar del ya famoso "table dance" y tener que vivir de entregar el c...

Qué tiempos aquellos, los de aquella "bandida", "la tía abuela" del gran amigo Carlos Olmos, quien siempre fue una gran Soldadera y una mujer tan auténtica como ejemplar femenino.

Hoy por ahí, ¿habrá alguien como ella? Ojalá.

Qué Tiempos Aquellos...
Por Felipe Moreno

¿Cuál es el principal objetivo de un político o un hombre de Estado?

Sin duda, trascender, dejar una huella profunda en la historia de su país. Ver como, luego de su tránsito por este mundo, se dio la transformación de sus estructuras sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas, militares, financieras y, en general todo lo que tenga que ver con lo humano, último y único destino de todo acto de gobierno. Un propósito afanosamente buscado por muchos, pero muy pocas veces alcanzado por hombres y mujeres a lo largo y ancho de la historia de los humanos.

Recordando épocas pretéritas en nuestro México, donde las hoy legendarias Adelitas y Soldaderas eran la expresión más auténtica de la mujer mexicana; la que lo mismo formaba filas junto a su Juan, y por los mismo es hoy parte de nuestra historia revolucionaria, se ve, más allá de su melancólico recuerdo, que son pocas las veces donde una dama - y más una Primera Dama - ha llegado a ganarse el cariño y respeto de su gente.

Símbolo de la mujer mexicana que piensa y participa, como si fuere una de aquellas Soldaderas, su huella llegó muy lejos. Traspaso nuestras fronteras, hasta hacer de nuestras tradiciones y costumbres algo tan cotidiano en su tiempo, como fue ver en su mesa de Los Pinos, Palacio Nacional, Zihuatanejo o Cancún, las famosas aguas de Jamaica y Horchata en medio de un centenar de papeles de china multicolores.

A quién se dibuja y define por sus obras y acciones no es necesario ubicarlas por su nombre, menos cuando todos los mexicanos saben !que buena pareja formaron siempre! El, siempre ataviado con sus lujosas Guayaberas y su frase predilecta: !Arriba y Adelante!; Ella con sus peinados y sus trenzas, siempre ataviada con aquellos vestidos de China Poblana. Ella, "La Compañera", como si fuera una anónima Soldadera, siempre estuvo atenta observando y vigilando que se sirvieran bien los tacos, sopes, huaraches, garnachas y todo tipo de antojitos mexicanos a los invitados del Presidente, sin olvidar las famosas y tradicionales aguas de Chía, Jamaica y Horchata.

Qué tiempos aquellos... señor don Simón....

Hoy, es una lástima ver a nuestros afeminados políticos como se ruborizan; son tan finos y diferentes que prefieren tomar vinos franceses o alemanes y si acaso llegan a beber otra cosa, lo hacen en el más discreto de los anonimatos con sus amantes y nunca con sus esposas. Otros más modernos, piden agua, y cuando lo hacen ordenan que sea embotellada y de marca; la mayoría de ellos pide Hevian, quizá en memoria de otro pelón quien hoy goza su exilio en Dublín. Aun y cuando una que otra Adela, que no Adelita, lo niege.

Qué tiempos aquellos señor don Simón...pero, pida otra agua regrandísimo c...

¿Cuál es la diferencia entre una Adelita y una Soldadera?

Si responde correctamente, la casa le invita una bebida auténticamente revolucionaria....pero, se la toma, aunque digan que sólo es para hombres.

Qué Tiempos Aquellos...
Por Felipe Moreno

Quién, en éstos, nuestros días del mundo globalizado, donde todo se maneja vía Internet, ha llegado a preguntarse por simple curiosidad ¿cuáles fueron las bebidas auténticas del pueblo mexicano? y, más todavía ¿cuáles las revolucionarias que tomaron a montones Juanes y Soldaderas a la par?

Sin duda alguna, ninguno de los lectores o colaboradores de La Soldadera. Aunque debe decirse, no se trata de ninguna incultura y menos falta de agricultura, quizá sólo motivo de simple descuido y más de olvido. Primero, por pensar en el mundo de hoy y soslayar nuestros orígenes revolucionarios y segundo, por dar como un hecho superado el que nuestro pasado más inmediato sea ya algo más que rebasado.

¿Serìa bueno preguntar què es lo que toman hoy Sicarios y Zetas?

Los mexicanos de hoy, la mayoría con los pelos engomados a la Roberto Medrano, suelen comer y beber todo tipo de comidas y bebidas, sin preguntarse el porqué un tipo determinado de bebida dejó de ser la elegida, y más siendo que fue la predilecta de hombres y mujeres de temple revolucionario.

Sin temor a equivocaciones, y no por ser popular, fuerte y barata, lo que ayer fue un alcohol de costumbre, hoy incluso es motivo de desprecio, por "corriente y por barata".

¿Qué fue primero y antes que el mismo Tequila? Obvio, el Agua Ardiente y el Mezcal, pero antes que eso, lo fue el Agua Miel, con el cual incluso se alimentaba, y bien, a los chilpayates dende nantes.

Bebida de ultra moderación y regulación, con visos mágicos y afrodisíacos, el Pulque no puede ser ingerido por cualquier bebedor o comensal y menos sus derivados. Si el Pulque es tierno, malo, si es fuerte, peor. Siempre se debe encontrar el termino medio y, para lograrlo, debe saberse aplicar bien el "Cerote", a manera de acelerador - fermentador-.

Una bebida que, dados sus prodigios mágico - eróticos, sólo era destinada para Emperadores y Sacerdotes, según narran los códices y las leyendas sobre el mundo Azteca.

El Pulque, bebida blanca y bizcosa que después se hizo de uso generalizado, hasta llegar a ser ingerida en grandes cantidades por hombres y por mujeres. Qué hable de ella el jarro de barro o aquella famosa aduana del Pulque que a tantos corruptos hizo millonarios o que hablen de ella los llanos de Apan, en Hidalgo.

Beber Pulque y echarse uno que otro cruzado, una tradición que hoy parece haberse perdido ante los embates de un neoliberalismo avasallador, la industria del Tequila y los gustos refinados de muchos afeminados casi acabaron con ella.

A pesar de venir del mismo agave, no es lo mismo Pulque que Mezcal, como no es lo mismo bacín que jarro y menos todavía sus derivados. Algunos, como el Tequila, se han hecho famosos más allá de nuestras fronteras; aunque, en bebidas se rompan géneros y también bolsillos. Y, como dice el dicho: aunque son del mismo barro, no es lo mismo bacín que jarro.

Hoy, lo más que logra decirse de ellas es... es que son bebidas exóticas. A lo que deberíamos responder, lo único exótico está en su precio, sobre todo el Tequila, el cual no tiene progenitora y menos en La Soldadera. Y es que, con eso del neoliberalismo y la globalización, el precio de los tequilas realmente no tiene perdón de Dios en muchos lugares.

Qué tiempos aquellos...señor don Simón...donde los patios de tierra en las pulquerìas olían a Pulque con aserrín, y se jugab rayuela y se apostaba por barril y habìa que tomarlo o derramarlo, o de plano salir hasta atràs, en el sentido literal de la palabra.

Qué tiempos aquellos...donde se escuchaban las alcoholizadas voces que venían del famoso departamento de mujeres y que decían: "sólo que la mar se seque no me bañare en sus olas", quizá por alguna razón muy poderosa y no tan espirituosa.

Qué tiempos aquellos señor don Simón...pero... agárrese bien fuerte que ahí viene el siguiente ventarrón, y se ve que viene bien c....

 


ANÈCDOTAS DE LA REVOLUCIÒN